¿Cuántos años hay que cotizar para cobrar la pensión mínima?

Cuando se acerca el momento de la jubilación surgen las primeras dudas con respecto si habremos cotizados los años suficientes como para ser perceptores de una pensión contributiva. Este hecho generará que en los años dorados podamos contar con unos ingresos regulares todos los años con los que afrontar los gastos de nuestras necesidades. Para disponer de esta importante, la Tesorería de la Seguridad Social te proporcionará todos los datos sobre tu estado laboral. Hasta el punto que conocerás con total fidelidad si vas a disfrutar de estos importes y bajo qué cuantía. En caso de dudas, no tendrás más remedio que dirigirte a este organismo para aclararlas correctamente.

Es muy conveniente antes de nada que distingas lo que son las pensiones contributivas de las que no son. Porque sus mecanismos son completamente diferentes y el que no puedas acceder a las primeras no te impedirá que seas receptor de las no contributivas. Porque esta opción dependerá de los años que hayas cotizado a través de tu carrera laboral o profesional. No en vano, la diferencia en los importes es muy relevante para el momento en que te llegue el momento del retiro en el mundo del trabajo.

Pues bien, las pensiones contributivas son prestaciones económicas y cuya concesión está generalmente supeditada a una previa relación jurídica con la Seguridad Social. Para lo cual no tendrás otra solución que aportar un período mínimo de cotización. Siempre a partir de los 15 años cotizados en todo tu historial en relación con el trabajo. Mientras que por el contrario, las pensiones no contributivas se diferencian en que no será necesario que hayas cotizado previamente. Incluso puedes obtenerlas sin haber trabajado en toda tu vida.

Cuantía mínima de las pensiones

El aspecto de mayor interés se basará en cuál será el tope mínimo que llegarás a cobrar cuando llegue esta etapa en tu vida. En estos momentos, la pensión mínima está asociada a la normativa anual de revalorización de las pensiones. Precisamente hace pocas semanas se ha revalorizado su cuantía para que los jubilados puedan encarar la subida de precios que se muestra en el índice de precios al consumo (IPC). Otro de factores que debes tener en cuenta es que se reparten en 14 mensualidades. Es decir, dos extras que cobrarás en los meses de junio y diciembre y que se conformarán como pagas extraordinarias.

En este sentido, los presupuestos de 2018 incorporan la revalorización de las pensiones con el 0,25 % y, además, las medidas nuevas destinadas a subir las pensiones más bajas afectarán a cerca de 6 millones de pensionistas. Desde este escenario, el Ministerio de Hacienda calcula que la subida media de las pensiones mínimas, con un incremento de 250 euros y alcanzar la cuantía de hasta 12.040 euros. Con una subida media en torno a 100 euros. En la práctica supondrá un incremento del 3 % para las pensiones mínimas. Mientras que por el contrario, las pensiones de viudedad subirán un 2 %, es decir un punto porcentual menos. Para que de esta forma, perciban un importe de 450 euros más al año.

¿Sí no puede accederse a la pensión?

De cualquier forma, hay un requisito indispensable para cobrar esta clase de pensiones oficiales. No es otro que haber cotizado 15 años en tu vida laboral o profesional. Si este no fuese tu aso, no tendrías derecho a ninguna percepción de estos ingresos. Ni tan  siquiera a la pensión mínima por mucho que aportes otra clase de acreditaciones. En este caso concreto, no tendrías otra solución que recurrir a las pensiones no contributivas y que se confeccionan bajo otros parámetros completamente diferentes y que no tienen nada que ver con el que te habías planteado desde un principio.

En este sentido, la pensión no contributiva conlleva una cuota íntegra que es de 5136,6 euros todos los años. Aunque también dispones de unos importes de los que puede excederse y que es de 1284,15 euros anuales. Cuantía que va destinada a las personas que aportan las siguientes características:

  • Deberás tener una edad mínima de 65 años y a partir de la cual la podrás demandar en cualquier momento de tu vida.
  • La residencia legal la tendrás en España. Por un periodo mínimo de al menos diez años de residencia. De los cuales, dos de ellos deben haber sido inmediatamente anteriores a la fecha de solicitud de la pensión no contributiva y de forma ininterrumpida.
  • Deberás carecer obligatoriamente de renta. En este sentido, estarás integrado en este grupo social cuando tus ingresos anuales no superen los 5.136,60 euros.

Edad de la jubilación

También será muy importante que tengas en cuenta a que edad puedes disfrutar de una jubilación contributiva. Pues bien, este período es de 67 años y 37 años trabajados. También puedes realizar este proceso a los 65 años aunque para cobrar la pensión integra, es decir al 100 %, será completamente necesario que tengas cotizados 38 años y 6 meses. Porque de no ser así, la cuantía bajara sensiblemente con respecto a los cálculos anteriores. No en vano, tu situación no será tan satisfactoria si optas por adelantar los plazos. Hasta el punto que deberás valorar si te conviene o no realizar esto movimiento en tu situación laboral a partir de estos momentos.

Por otra parte, tampoco puedes olvidar que puedes acogerte a las ayudas para el desempleo antes de que llegue el momento de jubilarte. Otra de las características de esta modalidad es que el tiempo en que estés cobrando por la prestación por desempleo te estará cotizando para la cotización que tendrás que cobrar unos años tardes. En cierta forma, es lo que suele suceder con los ERE que aplican buena parte de las empresas de este país. Se trata de una fórmula a la que se acogen los trabajadores para al final estar en mejor disposición de contar con una buena pensión para sus años dorados.

Carácter progresivo de las pensiones

Desde luego que no si quieres tener una pensión mínima no tendrás más remedio que cotizar muchos años en tu vida laboral. Mientras más sean mejor será para tus intereses personales. Entre otras razones porque conllevará una cuantía de la pensión más exigente. En proporciones que irán en función de los años trabajados. Desde este escenario general, te interesara que tu vida laboral se alargue hasta los niveles máximos. Y con respecto a los trabajadores por cuenta propia te exigirá que durante los últimos años de tu vida laboral se fundamente en una base de cotización más amplia. No desde el mínimo de 300 euros con los que operan algunos de estos trabajadores autónomos.

Tampoco puede olvidarse que otro de los requerimiento para que cobres la pensión a partir de estos momentos se basa en que tendrás que cotizar al menos dos años durante los últimos 15 ejercicios. Hasta el punto es importante este aspecto que hay algunos trabajadores que descuidan con cierta frecuenta este aspecto. No en vano, les puede generar algún que otro problema para el cobro de su jubilación. Por tanto, es muy conveniente que tengas en cuenta este factor durante los últimos momentos de tu vida laboral. Para que no te pueda jugar una mala pasado en los momentos más críticos de tu relación con el mundo del trabajo. Más allá de otras consideraciones técnicas para calcular cuál será tu jubilación cuando al final dejes de trabajar.

Otras consideraciones para valorar

Si no desea excesivos problemas para afrontar la jubilación, deberás demandar a los organismos oficiales cuál es tu estado real con respecto a los años cotizados. Te dará el cómputo aproximado sobre lo que tengas que percibir durante esos años.   Para que incluso puedas escoger la edad más correcta para finalizar la vida laboral antes de cobrar una pensión contributiva. En otro orden de cosas, recabar los servicios de una gestoría también te facilitará esta tarea con un resultado que puede ser muy satisfactorio para tus expectativas personales.

Si por cualquier motivo, compruebas que la pensión que vas a cobrar es mínima siempre tienes el recurso de optar por un plan de jubilación que te genere de mayores ingresos en esta nueva etapa de tu vida personal. A través de estos productos financieros pueden conseguir un rendimiento sobre tus ahorros en torno al 3 % o 4 %. Que servirá para que puedas llevar un nivel de vida más óptimos en el momento definitivo de la jubilación. Se trata de una gestión que podrás formalizarla a través de la renta variable o de la fija. En función de las necesidades que presentes para la etapa como jubilado. Así, como en función del perfil que presentes como ahorrador.

Esto es algo que debes hacer si constatas que te quedará una pensión mínima que te impida vivir sin excesivos problemas. Para que cuentes, además de tu jubilación, con unos ingresos generados desde esta pauta de actuación a las que pueden acogerse todos los trabajadores con unos cuentos años de anticipación. Para que de esta manera, los ingresos todos los meses se eleven con cierta intensidad y no tengas que conformarte con la pensión mínima que será poco más de 600 euros al mes. Es muy conveniente que tengas en cuenta este factor durante los últimos momentos de tu vida laboral.

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