¿Cómo saber si tengo cláusula suelo?

La cláusula suelo es una condición que incluye o mejor dicho incluían buena parte del sistema bancario español en los contratos de créditos hipotecarios de tipo variable. En donde estos se vinculaban al índice de referencia europeo, Euribor, o a otros índices de referencias menos relevantes. Su inclusión obligaba al cliente a abonar un tipo o de interés mínimo, independientemente de la evolución del mercado. Es decir, que no podías beneficiarte de la excelente evolución de estos activos financieros. Tal y como está pasando en los últimos años, en donde en concreto el Euribor está situado en terreno negativo al presentarse con un diferencial del – 0,161 %.

De esta forma, si hubieses suscrito una hipoteca de estas características estarías pagando más intereses de los debieras. Aunque de forma legal, aunque con unas implicaciones abusivas tal y como han reconocido desde los órganos judiciales españoles. No en vano, su principal efecto es que estarías pagando una cuota mensual más elevada que la que debiera si la hipoteca se ajustase realmente a las condiciones de los mercados financieros. Por tanto, es una cláusula muy perjudicial para tus intereses como usuario bancario.

Desde este escenario general, La sentencia del Tribunal Supremo del 9 de mayo del 2013 declaraba nula la cláusula suelo y obligaba a las entidades bancarias a devolver lo pagado de más desde la fecha de la sentencia. Por otra parte, con la sentencia europea llegó la retroactividad total que obligaba a las entidades de crédito a la devolución de las cantidades pagadas de más desde el inicio en la contratación del préstamo.

¿Cómo identificar esta cláusula?

Una de tus misiones como usuario bancario que eres consiste en identificar si la hipoteca que acabas de contratar conlleva la cláusula suelo. Sobre todo por si pudieses incidir o reparar esta incidencia ya que te hará pagar más euros de los inicialmente contemplados. Además, para recabar los servicios profesionales de un bufete de abogados. Pues bien, son muchas las señales que te pueden proporcionar para conocer si realmente estás ante un crédito hipotecario de estas características.

Una de las más habituales se materializa a través del recibo de tu banco. Porque puedes fijarte en el concepto “tipo de interés” que te aplican desde esta entidad. Porque en efecto, si supera el valor del Euribor más el diferencial será la señal definitiva de que estás ante una hipoteca que realmente tiene cláusula suelo.

Consúltalo con tu entidad de crédito

Desde luego que otra opción es preguntárselo directamente a la entidad bancaria en dónde hayas suscrito este producto bancario. No en vano, tienen la obligación de confirmarte si tienes cláusula suelo y de explicártela en caso de tenerla cuáles son las condiciones de esta clase de créditos.

Por otra parte, puede que se presente otro escenario muy frecuente entre los usuarios de esta clase de productos para la financiación de una vivienda. No es otro que no tuvieras o no encontraras el contrato del préstamo hipotecario. Pues bien, en este caso en concreto no te quedará otra solución que demandarlo a través del notario en donde realizaste esta operación. es decir, el contrato que firmaste. En este documento encontrarás si realmente la hipoteca que rubricaste lleva incorporada esta condición tan abusiva que es la cláusula suelo. Sin ninguna duda por tu parte y que te llevará a que tomes una decisión a este respecto. Sin matices en relación a la presencia de este término que genera tanta controversia entre los usuarios españoles.

Revisar los recibos bancarios

Puede que a través de los anteriores ejemplos no llegues a la conclusión de que estás ante una cláusula suelo en tu crédito hipotecario. No te preocupes en exceso por esta poca información de tu hipoteca. Dispondrás de otros pequeños trucos que te harán salir de dudas a partir de estos momentos son excesivos problemas en su formalización. Una de las estrategias a la que puedes recurrir se basa en algo tan sencillo como es consultar el recibo bancario del último pago del préstamo.

Pues bien, dentro de esta sencilla operación, tendrás que fijarte a partir de ahora de si el tipo de interés que aparece como pagado no es igual a la suma del Euribor más el diferencial pactado. Porque por medio de esta operación verás si la hipoteca suscrita tiene una cláusula suelo, y lo que más importante cuál es ese interés que estará constituido como tope. Y que no te permitirá beneficiarte de las bajadas del índice de referencia europeo al que están ligadas la gran parte de las hipotecas constituidas en los últimos años. Sin que te tengas que acudir a otros canales de información más complejos y que pueden requerir de un mayor conocimiento de los contratos en esta clase de productos bancarios.

¿Por qué te interesa conocer este dato?

Realmente es muy importante que recopiles esta información porque podrás entablar algún que otro litigio procesal en contra de la entidad financiera encargada de comercializar esta clase de créditos tan especiales en cuanto a su finalidad. Porque en efecto, debes saber desde estos momentos que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) ha apoyado la retroactividad total de las cláusulas suelo. Esto es algo muy importante para cualquier clase de reclamación que quieras llevar a cabo a partir de estos precisos momentos.

No en vano, uno de los efectos de esta actuación por parte de los usuarios conlleva que desde estos momentos las entidades bancarias  deberán devolver los intereses excesivos pagados por los clientes cuya hipoteca tenía esta cláusula. Esto en la práctica significa que si estás en esta situación tendrán que devolverte importantes cantidades de dinero. Como consecuencia de las diferencias de las cuotas mensuales que deberías abonar en vez de las aplicadas desde los modelos con cláusula suelo. Con lo que conllevará que salgas muy beneficiado de esta nueva operación contable.

¿Qué te implica una cláusula suelo?

En cualquier caso, será completamente necesario que compruebes que te supone como usuario tener una cláusula suelo en el crédito hipotecario. Porque las diferencias entre los que lo pagas y lo que deberías abonar son más que sustanciales, tal y como vas a poder comprobar a partir de estos momentos. No en vano, estamos hablando de una cláusula muy especial que el banco puede incluir en la hipoteca a la hora de su firma. En donde lo más resaltable es que establece el tipo de interés mínimo que deberás pagar aunque el Euribor, de referencia para la mayoría de las hipotecas españolas, esté por debajo.

Para que constates como es una condición muy abusiva por parte de las entidades financieras nada mejor que a través de un sencillo ejemplo. Aunque el Euribor haya caído al 0,75 %, si la cláusula está en el 2 %, la cuota mensual se calcula pagando este tipo. Es decir, que en ningún caso podrás beneficiarte de la bajada de ese índice. Tal y como se ha está desarrollando en los mercados financieros en los últimos cinco años. En donde el índice de referencia europeo ha llegado incluso a situarse en terrenos negativos y en mínimos históricos. Sin que tú mismo puedas aprovecharte de este escenario tan favorable para tus intereses como usuario bancario.

De todas formas, buena parte de los bancos decidieron abaratar el precio de las hipotecas para subsanar esta incidencia. Esto rápidamente se trasladó con unos diferenciales cada vez más competitivos y que incluso algunos de ellos se situaron en niveles muy cercanos al 2 %. Además, eliminando buena parte de las comisiones y de los gastos en su gestión o mantenimiento. Hasta el punto que tú mismo pensabas que habías suscrito un crédito hipotecario para la compra de tu vivienda muy ventajoso. Cuando en realidad estabas pagando unas cuotas mensuales más exigentes que las que debías en realidad.

¿Cuándo son poco transparentes?

Otro de los aspectos que deben dilucidarse es si estas condiciones tan especiales forman parte de una denominada falta de transparencia. En este sentido, no puedes olvidar que las cláusulas suelo son legales cuando ha quedado de forma acreditada su total transparencia. Es decir, que las hipotecas estén redactadas de una forma sencilla y sobre todo entendible para todos los usuarios. Y en segundo lugar que desde el propio banco te hayan informado antes de la firma, tanto en lo que se refiere a esta cláusula como a las consecuencias que puede desarrollar en tu economía doméstica. Más allá de otras consideraciones técnicas y hasta de contabilidad.

Esta clase de condiciones se aplican a las hipotecas a tipo de interés variable, casi siempre vinculadas al Euribor, que representan más del 92 % de los contratos constituidos en España, según los últimos datos del Banco de España. Aunque conviene que sepas que no todas estas hipotecas han sido  comercializadas en condiciones de poca transparencia.

No en vano, este es uno de los factores que se tienen en cuenta para elevar las reclamaciones ante las instancias judiciales. Por este motivo es diferente que tengan una cláusula suelo a que hayan sido desarrolladas con poca transparencia por parte de las entidades bancarias. Son cosas completamente diferentes que debes valorar a partir de estos momentos y que te podrán llevar a diferentes estrategias en la reclamación.



Soy un apasionado de la información, y especialmente de la economía y trasladar mis informaciones a la gente para que puedan gestionar mejor su dinero. Eso sí, con objetividad e independencia, faltaría más.

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