¿Cómo puedes ahorrar dinero en las operaciones en bolsa?

Uno de los objetivos de los pequeños y medianos inversores, aparte de buscar la mayor rentabilidad en las operaciones en bolsa, reside en tratar de minimizar los gastos que se derivan de estos movimientos. Desde luego que no son fáciles de llevar a cabo, pero hay estrategias que te pueden llevar a estos niveles. Tanto en la gestión de la inversión como en los productos contratados. De forma que a final de año puedas lograr un ahorro estimable que puedes destinar a otras necesidades en tu vida personal o familiar.

Aunque sabiendo que la clave de estas operaciones consiste en conseguir las más altas plusvalías ya que esta estrategia en la inversión es un elemento secundario para evitar gastarte más dinero en las órdenes de compra y venta en la bolsa. Dentro de este contexto general, puede conseguirse una media en el ahorro en torno a 500 euros aproximadamente y que puede incrementarse en función de las variables que presenten cada uno de los inversores minoristas. Con el resultado final de que la rentabilidad de las operaciones serán mucho más eficaces a partir de ese instante.

Mientras que por otra parte, esta estrategia en la inversión también puede llevarse a cabo en dependencia de las operaciones en bolsa. A través de movimientos en las mismas más racionales, equilibrados y que intentarán hacer más rentables cada una de las operaciones de estas características. En lo que se constituye como una finalidad que debes buscar en unos momentos en que las entidades bancarias han decidido elevar sus comisiones y otros gastos en la gestión y también mantenimiento de esta clase de inversiones. Con una media que puede rondar el 0,15 % todos los años. Independientemente de lo que pueda pasar con la evolución en la cartera de valores.

Ahorrar dinero en los dividendos

Los dividendos se constituyen en una de las formas preferidas por parte de los inversores con perfil más defensivo para obtener un retorno satisfactorio a sus ahorros. Con una rentabilidad media y anual en los valores del índice selectivo de la renta variable española del 4,9 %. Por encima de los principales productos bancarios y derivados de la renta fija. Como por ejemplo, bonos soberanos, imposiciones a plazo fijo o cuentas de alta rendimiento. Pues bien, la estrategia en este caso consistiría en cobrar los dividendos directamente y con cargo en nuestra cuenta de ahorro.

Por encima de otros sistemas de cobro, como los habilitados a través de la venta de derechos y que si bien pueden también muy rentables generan unos gastos con los que no contabas. Es decir, como consecuencia de las comisiones en esta clase de operaciones y que en un movimiento en torno a 140 euros en el abono de dividendos te puede suponer unas tasas aproximadas a 15 euros. Será por tanto un importe que tendrás que descontar del beneficio de esta remuneración al accionista. A lo que hay que añadir los impuestos que te quitan antes de que el importe del dividendo vaya a tu cuenta corriente.

Agrupar las operaciones en una sola

A veces cometemos el error de realizar varias operaciones en los mercados de renta variable sin conocer que estos movimientos quedan penalizados por las comisiones. Desde este punto de vista es realmente preferible agrupar las operaciones en una sola y que nos permita ahorrar dinero en estos cargos de las operaciones. En especial, es muy útil acercarnos a la banda más baja de las mismas que será lo que al fin y al cabo nos permita reducir el coste de las compras de acciones, a veces con unos resultados muy espectaculares para nuestros intereses personales. Este es un sistema que podemos aplicar cuando operamos con cierta frecuencia en los mercados de renta variable.

Mientras que por otra parte, tampoco debemos olvidar que las comisiones y gastos en la gestión siempre penalizan a los movimientos de pequeña cuantía por encima de los más exigentes. Además, es una forma de concentrar nuestra inversión de una forma mucho más cómoda para todos nosotros. No tiene por qué ser en un solo valor bursátil, si no que por el contrario podemos desarrollar una cartera de valores ajustada a nuestro perfil como pequeños y medianos inversores. Es decir, defensivo, intermedio o agresivos o especulativos para que podamos tener éxito en la misma sin asumir riesgos no necesarios.

Mejor nacionales que internacionales

Mucha veces invertimos nuestro dinero en mercados fuera de nuestras fronteras son mucha lógica. Lo hacemos por mero mimetismo o pensando que vamos a rentabilizar mejor nuestro capital para la inversión. Pues bien, aunque pueda ser más rentable esta operación en bolsa, el coste de la misma siempre nos saldrá más caro a todos. Con un incremento en las comisiones en torno al 20 % o 30 %. Este es un dinero que podemos ahorrarnos si decidimos no salir de nuestras fronteras para operar en los mercados de renta variable. Puede ser una excelente decisión para contener los gastos a partir de estos momentos.

Por otra parte, siempre nos queda el recurso de no movernos de los mercados financieros nacionales porque hay una amplia oferta de valores bursátiles con todas las características. No solamente en el índice selectivo, si no en los secundarios. No podemos olvidar que en estos momentos la bolsa nacional no es la misma de hace unas décadas y hay una amplia gama en donde elegir. En cierta forma no necesitamos salir de nuestras fronteras para abrir posiciones en los valores de la bolsa. A pesar de la creencia de muchos inversores sobre las limitaciones en la misma.

Buscar un bróker competitivo

La oferta para operar en bolsa en nuestro país es muy amplia. No solo con las entidades bancarias sino con toda clase de intermediarios financieros legales de toda la naturaleza. Cuentan con comisiones más baratas y que pueden reducir el gasto de estos movimientos en hasta el 35 % el coste de la operación. Hasta el punto de que aportan ofertas y promociones que pueden ser muy beneficiosas para nuestras intereses personales a partir de estos momentos. Tan solo hay que detectarlas y comprobar que sus condiciones se ajustan a nuestras necesidades en el sector de la inversión.

Otro de los aspectos que hay que fijarse en estos momentos es el que tiene que ver con la frecuencia de las operaciones en bolsa. En el sentido de que a mayor número puede ser más rentable aplicar esta estrategia en la gestión de las inversiones. En especial, para los pequeños y medianos inversores que realizan muchas operaciones en todos los meses o al menos en buena parte del año. Para que el final el ahorro sea mucho más espectacular de lo que puedes pensar desde el principio. Porque en efecto, las diferencias en el gasto monetario pueden ser más que importantes a partir de estos momentos.

Apurar los plazos de permanencia

Un pequeño truco que puedes aplicar ahora para conseguir este objetivo en tus finanzas personales es esperar más tiempo a vender las acciones. Para  tratar de que se incremente la rentabilidad en cada una de las operaciones en bolsa. Aunque con el riesgo latente de que la tendencia puede cambiar en cualquier momento y trastocar la estrategia que habíamos diseñado e la inversión. De todas formas, es uno de los sistemas más eficaces que disponemos en estos momentos para incrementar el saldo de nuestra cuenta de ahorro.

Tampoco podemos olvidarnos de que esta estrategia en la inversión puede generar que al final en todos los años tengamos un importante ahorro en las comisiones que nos exige la compra y venta de acciones en la bolsa. En este sentido, puede ser un movimiento mucho más rentables si las condiciones de los mercados financieros no cambian sustancialmente. Mientras que por último, se trata de un método que es muy satisfactorio para los perfiles más defensivos o conservadores en las relaciones con el mundo del dinero. No en vano, su meta no son los fines especulativos, sino los puramente inversores.

Abaratar las comisiones

Especialmente los inversores que realicen muchas operaciones al año, tanto dirigidas al corto como al medio o largo plazo, pueden acogerse a las tarifas planas bursátiles que están empezando a comercializar cada vez más entidades financieras. Hasta el punto de que permiten un importante ahorro en concepto de comisiones por las operaciones realizadas. Su tarifa está situada entre 20 y 30 euros al mes, y para una persona que lleve a cabo un total de cuatro operaciones mensuales, por ejemplo, el ahorro le puede suponer unos 30 euros mensuales de media, lo que ayuda también a optimizar la inversión.

La tarifa plana en bolsa permite al usuario realizar tantas operaciones de compra y venta como quiera, al igual que ocurre con las tarifas telefónicas o por Internet. Su aplicación aunque no está muy extendida en el sector financiero, abarca principalmente a los bancos que operan a través de Internet y a los brokers, tanto nacionales como internacionales, que son los que mejores condiciones aportan. Con una aplicación, tanto sobre los mercados de renta variable nacionales como de fuera de nuestras fronteras. Aunque lógicamente estos últimos son los que presentan unas tasas más expansivas.

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