¿Cómo calcular el finiquito laboral?

El finiquito laboral es una operación contable que hay que realizar necesariamente cada vez que hay un cese en las relaciones laborales con la empresa. Para que tengas más claro este mecanismo, será vital que tengas claro este concepto en el mundo del trabajo. Pues bien, el finiquito corresponde al pago de las prestaciones contractuales de la Ley Federal de Trabajo y se otorga al presentarse una renuncia voluntaria por parte del trabajador ante su empleador. Es un acto en el que un trabajador y un empleador validan o aprueban el término de la relación laboral.

Desde esta perspectiva, se trata de una actuación por la que tendrás que pasar al menos una vez en tu vida. Hasta el punto de que necesitarás saber el dinero que te tiene que pagar la empresa. En esto reside básicamente el finiquito laboral. Más allá del contrato laboral que tengas: a tiempo fijo, temporal o cualquier otro admitido en la actual legislación española. De todas formas, hay otros muchos aspectos que están vinculados a lo que es el finiquito laboral. Hasta el punto que no pueden desligarse de este concepto en el mundo del trabajo.

Uno de estos conceptos es el que se refiere a la indemnización por despido. Porque se reflejará a través de este documento contable. No puedes olvidar que el finiquito es un documento por el que se pone fin a la relación laboral existente entre el trabajador y el empresario. Por una parte, este último se queda libre de todas las obligaciones con respecto a los primeros y le abona todo el dinero que le debe como consecuencia de los trabajos realizados en su puesto de trabajo.

¿Qué se cobra en el finiquito?

Otro de los aspectos ineludibles que hay que tener en cuenta es el importe que se deriva de esta operación contable. No en vano, el empresario o empleador deberá abonar al personal laboral l parte proporcional que le corresponda de las pagas extras. Así como los atrasos o nóminas que le puedan deber de meses anteriores y la liquidación de las vacaciones que no se hayan disfrutado hasta el momento. Todo de una sola vez y que irá a parar a tu cuenta corriente en un plazo marcado por la actual normativa laboral. Esto se produce cuando te vas de una empresa por cualquier circunstancia.

Por otra parte, no de menor importancia es cómo se calcula el finiquito laboral. Para que asimiles mejor los conceptos, nada mejor que un ejemplo que demuestre que es lo que debes cobrar en estos casos tan especiales. Por un periodo de 160 días trabajados tendrás derecho a las siguientes prestaciones:

  1. Salario diario: 1.000 euros.
  2. Vacaciones (13 días por año)
  3. Prima vacacional, que corresponderá aproximadamente a un 30 %.

Indemnización por despido

Será otro de los efectos más relevantes del cese de la actividad profesional. Será la cantidad que deberán pagarte al terminar o cesar en tu trabajo. Pues bien, serán muchas las partidas que se incluirán en este concepto laboral. En primer lugar los día trabajados en cada año. En el caso de un despido improcedente será de hasta 45 días por año hasta 2012 en donde entró en vigor la reforma laboral y que disminuyó estos plazos hasta 33 días por año.

Pero también estarán incluidos cualquier falta de pago en otros conceptos: vacaciones, pagas extraordinarias. Todas estas partidas unidas es lo que al final determinará el dinero que deberá llevarse el trabajador como consecuencia de sus años trabajados en la empresa. En donde a medida que mayor sea el número de años trabajados más será el dinero que te corresponderá por este concepto. En cualquier caso, irá a parar con gran rapidez a tu cuenta corriente para que puedas apoyarte en esta cantidad hasta que encuentres un nuevo trabajo. No obstante, la indemnización por despido no tiene por qué estar vinculada a lo que realmente es el finiquito laboral que es el tema que estamos tratando en este artículo.

Efectos del finiquito por despido

Un finiquito de estas características conlleva una serie de actuaciones que deberás valorar necesariamente. Entre otras razones porque afectarán a tus relaciones con los derechos que tienes como trabajador que eres. No en vano, pueden darse alguna de los siguientes escenarios que et apuntamos a continuación.

  • Este documento puede ser firmado con ciertas condiciones que posteriormente pueden ser alteradas por alguna de las dos partes.
  • Puede suceder que el trabajador, es decir tú mismo, puedas mostrar tu disconformidad  con algunos de los términos expuestos en el contrato. Algunos de los más habituales son los que se refieren a la cantidad que deberás cobrar o por el contrario a la propia extinción contractual.
  • Si el finiquito fuese alterado por la otra parte, y por cualquier circunstancia, podrá ser objeto de reclamación o incluso una querella por tu parte. Para lo cual dispondrás de un plazo máximo de ocho para canalizar correctamente esta demanda. Generalmente con resultados positivos para tus intereses personales. No en vano, privará la preservación de tus derechos laborales por encima de otras consideraciones.

¿Qué datos son necesarios?

Para la elaboración de una forma correcta y óptima de este documento será necesario tener en cuenta una serie de información sobre el trabajo que has desarrollado hasta estos momentos. Porque entre otras razones, serán las que determinen al final cual es la cantidad que vas a cobrar como consecuencia de estos cálculos. ¿Deseas conocer cuáles son  algunos de los más relevantes? Pues presta un poco de atención porque te generará una gran utilidad a partir de estos momentos. No en vano, puedes pasar por este proceso alguna vez en tu vida profesional.

Años trabajados: será un parámetro más que relevante para que sepas cual es el finiquito que te corresponderá. No es lo mismo presentarte con un historial laboral de unos pocos meses que haber estado en tu puesto de trabajo más de diez años. La diferencia entre ambos escenarios es más que significativa.

Condiciones del contrato: se trata de otra de las variables que deberá tener en cuenta el empresario o empleador. Con datos tan relevantes, como por ejemplo el tipo de contrato que has formado, el número de pagas extraordinarias que tienes al año o cualquier otra circunstancia que esté expresada en el contrato de trabajo. En función de todas ellas, tendrás un finiquito diferente y que puede inducir a que salgas mejor o peor parado de esta situación que puede presentarse en cualquier momento.

¿Cómo formalizar este documento?

Puedes estar asesorado por un profesional para poner de manifiesto cuál es el finiquito que te corresponde como cese en la actividad laboral. No obstante, dispones de otros canales muy prácticos que se pueden aproximar a la cuantía que quedará representada de estas operaciones. En cualquier caso, será completamente necesario que sepas si la indemnización es por despido improcedente o por el contrario no lo es. Sobre todo porque hay unas diferencias muy sutiles que llevarán a que los importes difieran sustancialmente en uno u otro caso.

De todas formas, puede ocurrir perfectamente que no tengas ganas de calcular el finiquito a mano. Pues bien, no hay ninguna clase de problemas debido a que hay infinidad de sitios web que te ayudarán a calcular el finiquito de forma online. Sea cual fuese el motivo del cese de las actividades derivados de la actividad profesional. Es decir, ya sea por baja voluntaria, fin de contrato o incluso como consecuencia de un ERE que se haya producido en tu empresa. Al menos te permitirá que puedes tener una idea hacía por donde puede ir el importe del finiquito que te va a proporcionar la empresa en donde estás o has trabajado.

Cuantía que te corresponderá

Para que sepas el finiquito que te corresponderá nada mejor que un ejemplo para que no tengas dudas sobre este concepto. Para calcular el salario anual hay que multiplicar el sueldo que tengas firmado en el contrato laboral. 1.500*12= 18.000 euros y sumarle las dos pagas extra 1.500*2= 3.000 euros. Será la base en la que se determinará esta dotación monetaria. Como habrás podido comprobar es una operación matemática que es muy fácil de calcular. Aunque también habrá que analizar las otras variables que puedan estar incluidos en el contrato firmado entre la empresa y el trabajador.

Otro de los aspectos que deben analizarse es conocer si tu despido es o no improcedente. En este sentido, debes saber que la ley permite al empresario extinguir la relación laboral con sus trabajadores en determinadas situaciones, cuando se produce, por ejemplo, ineptitud, falta de adaptación, faltas de asistencia, o por razones económicas, técnicas, organizativas, de producción o por causas de fuerza mayor.

No en vano, en función de la clase de despido el finiquito variará sustancialmente. Hasta el punto de generarse diferencias muy apreciables entre ambos modelos en las relaciones laborales. Este aspecto es mucho más complicado que los anteriores y no tendrás más remedio que recabar los servicios profesionales de un experto en materia laboral. Para que los cálculos se ajusten a tus circunstancias personales como consecuencia de tu salida de la empresa. Más allá de otras consideraciones técnicas y hasta puede que derivadas del contrato de trabajo.


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