BBVA ha formalizado una alianza estratégica de largo plazo con OpenAI con la que pretende dar un salto decisivo en el uso de inteligencia artificial generativa tanto en su operativa interna como en los servicios que ofrece a sus clientes. El anuncio, realizado en la sede de OpenAI en San Francisco, refuerza la apuesta del banco español por situarse entre las entidades financieras más avanzadas en transformación digital.
El acuerdo llega tras casi dos años de colaboración previa, en los que los equipos de ambas organizaciones han probado casos de uso, afinado modelos y definido una hoja de ruta común. Ahora esa relación entra en una fase más ambiciosa, con objetivos compartidos, inversiones conjuntas y un papel activo de OpenAI en el diseño de soluciones a medida para el grupo bancario, especialmente en España y en el resto de Europa.
Una alianza para situar la IA en el centro del banco
Según ha explicado el propio banco, OpenAI tendrá un rol clave en la estrategia de IA de BBVA, que pasa por rediseñar la experiencia de cliente, introducir nuevas formas de trabajar y ganar eficiencia en los procesos internos. No se trata solo de incorporar herramientas puntuales, sino de integrar la IA “de manera nativa” en el corazón del modelo operativo de la entidad.
Carlos Torres Vila, presidente de BBVA, ha recordado que el banco fue uno de los pioneros en la banca móvil y digital, y que ahora quiere dar un paso similar con la inteligencia artificial. Según sus palabras, la alianza con OpenAI permitirá construir una experiencia “más inteligente, proactiva y totalmente personalizada”, en la que el banco sea capaz de anticiparse a las necesidades financieras de cada cliente.
Desde la perspectiva de OpenAI, BBVA se convierte en un caso de uso emblemático de cómo una gran institución financiera puede adoptar la IA generativa con rapidez y ambición. Sam Altman, CEO y cofundador de la tecnológica, ha destacado que la colaboración se centrará en integrar los modelos de OpenAI en el núcleo de los productos y operaciones del banco para transformar la experiencia bancaria de millones de usuarios.
La alianza sitúa a BBVA como uno de los primeros grandes bancos europeos con acceso preferente a las capacidades más avanzadas de OpenAI. Esto incluye talento experto, modelos de última generación, acompañamiento en ingeniería e investigación, y la posibilidad de experimentar pronto con nuevas versiones de la tecnología antes de su adopción masiva en el mercado.
Co-creación de soluciones: del asistente financiero al “alter ego” del empleado
Uno de los elementos diferenciales del pacto es la co-creación de soluciones específicas para la banca, más allá del uso estándar de herramientas genéricas. Ambas compañías trabajarán codo con codo para diseñar productos y sistemas ajustados a las necesidades reales de BBVA y a las exigencias regulatorias del sector financiero europeo.
Entre los proyectos estrella figura el desarrollo de un asistente conversacional financiero inteligente, pensado para acompañar a las personas en su día a día con el dinero. Este asistente debería ayudar a los clientes a gestionar sus cuentas, entender sus gastos, planificar ahorros o solicitar productos, todo ello a través de un diálogo natural y en lenguaje cotidiano, levantando un nuevo estándar en la relación banco-cliente.
La alianza contempla también herramientas específicas para los gestores comerciales de la red de BBVA, con el objetivo de que puedan ofrecer un asesoramiento mucho más ajustado a cada cliente. Gracias a la IA, estos profesionales contarán con información sintetizada, recomendaciones personalizadas y apoyo en tiempo real, lo que previsiblemente cambiará la forma de interactuar con particulares y empresas.
Otro ámbito prioritario será el de análisis de riesgos y control interno, un terreno especialmente sensible en la banca. OpenAI y BBVA prevén trabajar en modelos que ayuden a detectar patrones de riesgo con mayor anticipación, mejorar la calidad de las decisiones de concesión de crédito y reforzar los sistemas de supervisión, siempre dentro de los marcos regulatorios europeos.
En el plano operativo, la colaboración incluye el diseño de sistemas para modernizar tareas clave como el desarrollo de software, la automatización de procesos y el soporte interno. Aquí entra en juego uno de los conceptos más llamativos del acuerdo: el llamado “alter ego digital” o “segundo yo” para cada empleado, un asistente de IA que aprende el estilo de trabajo del profesional, recuerda proyectos y puede ejecutar tareas bajo su supervisión.
El “alter ego” digital: la IA como compañero de trabajo
La idea del “alter ego” se plantea como un acompañante digital proactivo para la plantilla de BBVA. Este asistente interno estaría entrenado para apoyar al empleado en la redacción de documentos, preparación de informes, análisis de información o programación, entre otros usos, siempre cumpliendo las políticas de seguridad y privacidad de la entidad.
Según detalla el banco, el control final seguirá en manos del trabajador: la IA propone, pero es la persona quien revisa, corrige y valida lo que se ejecuta. La intención es liberar tiempo de tareas rutinarias y repetitivas para que los profesionales puedan centrarse en actividades de mayor valor añadido, como la atención a clientes, el diseño de productos o la toma de decisiones estratégicas.
Este enfoque enlaza con la estrategia de BBVA de impulsar un modelo de productividad completamente nuevo, apoyado en la IA generativa. La entidad no solo quiere digitalizar procesos ya existentes, sino replantear cómo se organiza el trabajo diario en los equipos, desde las áreas tecnológicas hasta las unidades comerciales y de soporte.
Desde OpenAI se subraya que el despliegue de este tipo de asistentes internos exige un modelo de adopción progresivo, con formación, comunidades de usuarios avanzados y espacios para experimentar. De hecho, en el caso de BBVA ya se ha trabajado con grupos piloto y encuestas internas para entender cómo se integran estas herramientas en la rutina laboral.
En este contexto, la alianza con OpenAI sirve también como laboratorio de buenas prácticas para el uso responsable de la IA en entornos regulados, algo especialmente relevante para otros bancos europeos que siguen de cerca este tipo de iniciativas y su encaje con la normativa comunitaria.
ChatGPT Enterprise para más de 120.000 empleados
El otro gran pilar del acuerdo es el despliegue masivo de ChatGPT Enterprise en la organización. BBVA ha anunciado que extenderá esta versión corporativa del asistente de OpenAI a toda su plantilla, formada por más de 120.000 empleados en sus diferentes mercados, en lo que será una de las implantaciones más amplias conocidas en el sector financiero.
Antes de dar este paso, el banco ya había desarrollado una fase piloto con unos 11.000 usuarios internos. Durante ese periodo, ChatGPT Enterprise se utilizó en todas las áreas de negocio, desde funciones corporativas hasta equipos de tecnología, con resultados que la entidad califica de positivos en términos de utilidad y eficiencia.
Según datos compartidos por BBVA, aproximadamente el 80% de quienes disponían de la herramienta la usaban a diario, y declaraban un ahorro medio de en torno a tres horas semanales en tareas repetitivas. Esa mejora en productividad es una de las razones que ha llevado a la dirección del banco a extender el acceso al resto de la organización.
OpenAI, por su parte, ha destacado que BBVA adoptó un enfoque “democrático” en esta primera etapa, distribuyendo miles de licencias entre distintos perfiles y regiones, y apoyando el uso con talleres, formación específica y una comunidad de usuarios avanzados —a los que internamente se ha llegado a llamar “magos” de IA— que compartían casos de uso y buenas prácticas.
Con la generalización de ChatGPT Enterprise, la entidad pretende consolidar un entorno de trabajo en el que la IA sea una herramienta cotidiana, tan presente como el correo electrónico o las aplicaciones internas. La expectativa es que este paso acelere la transformación cultural y facilite la adopción de nuevas soluciones que se vayan co-creando con OpenAI.
La banca desde ChatGPT: un nuevo canal de relación
Más allá de su uso interno, BBVA y OpenAI están trabajando en integrar directamente los productos y servicios del banco en ChatGPT, de forma que los usuarios puedan consultar información y realizar determinadas gestiones sin salir del asistente conversacional.
El banco ya ha mostrado prototipos de esta integración en sus bancos digitales de Italia y Alemania, donde se han enseñado versiones iniciales de una aplicación bancaria accesible desde ChatGPT. La idea es que, con el tiempo, cualquier cliente pueda interactuar con el banco desde este canal, siempre cumpliendo los requisitos de seguridad, verificación bancaria y protección de datos.
Este enfoque abre la puerta a que el canal conversacional se convierta en una vía más de relación con la entidad, complementando la banca a distancia, la web y las oficinas físicas. Para una parte creciente de usuarios, acostumbrados a interactuar con asistentes virtuales, esta modalidad podría resultar más cómoda y natural.
En el contexto europeo, la iniciativa se considera un paso relevante en la carrera por construir modelos de banca más abiertos y orientados al usuario, donde la tecnología se adapta al lenguaje del cliente y no al revés. BBVA aspira a situarse en la primera línea de esta transición, al menos en los mercados donde tiene mayor presencia digital.
La integración de servicios financieros en plataformas de IA generativa plantea también retos regulatorios y de confianza, desde la protección de datos personales hasta la transparencia en las recomendaciones automatizadas. El banco ha insistido en que cualquier despliegue comercial definitivo se hará bajo los estándares de supervisión de los reguladores europeos y nacionales.
Un referente para la transformación del sector financiero
El marco de colaboración anunciado se presenta como un acuerdo estratégico de largo plazo, sin que se hayan detallado públicamente sus términos económicos. BBVA y OpenAI insisten en que el foco está en desarrollar soluciones prácticas, escalables y alineadas con los requisitos éticos y regulatorios que rigen la actividad bancaria en Europa y otros mercados donde opera la entidad.
Para BBVA, la alianza encaja en una trayectoria de apuesta sostenida por la innovación tecnológica, que en los últimos años ha incluido la expansión de su banca digital, el impulso de la analítica de datos y la inversión en nuevas plataformas. La incorporación de la IA generativa se presenta como un paso más en esa estrategia, con el objetivo de reforzar su posición competitiva frente a otros grandes bancos europeos y actores puramente digitales.
Para OpenAI, el acuerdo con una entidad financiera global como BBVA supone consolidar su presencia en sectores altamente regulados y demostrar que sus modelos pueden utilizarse de forma segura y responsable en ámbitos tan sensibles como el financiero. El caso se convierte así en un escaparate para otras organizaciones europeas interesadas en adoptar IA generativa a gran escala.
La colaboración aspira a marcar un nuevo estándar de lo que será posible en la banca de la próxima década: desde asistentes financieros siempre disponibles hasta empleados apoyados por “alter egos” digitales, pasando por procesos internos más ágiles y decisiones mejor informadas. El punto de partida ya está fijado; el verdadero alcance de esta apuesta se irá viendo conforme las soluciones pasen del laboratorio a la operativa diaria de clientes y empleados.
