Banco Sabadell ha cerrado el ejercicio 2025 con un beneficio neto atribuido de 1.775 millones de euros, una cifra que supone ganar algo menos que un año antes pero que mantiene al grupo entre las entidades mÔs rentables del sistema financiero español. El resultado llega, ademÔs, en pleno cambio de ciclo interno y tras superar la opa lanzada por BBVA, que marcó buena parte de la narrativa del sector el año pasado.
A pesar de esta ligera caĆda, la entidad insiste en que, si se dejan fuera los extraordinarios contabilizados en 2024, el beneficio habrĆa avanzado un 3,4% interanual. El banco vincula esta evolución a la mejora de la calidad del riesgo, al recorte de provisiones y al empuje del negocio en EspaƱa, donde el crĆ©dito y los recursos de clientes han seguido aumentando a buen ritmo.
Beneficio, rentabilidad y polĆtica de retribución
El ejercicio se salda con un beneficio de 1.775 millones, un 2,8% menos interanual, afectado por los 109 millones de impactos extraordinarios registrados en 2024 que ya no se repiten. Sin ese efecto de base, el resultado neto muestra un avance moderado, apoyado en el crecimiento de los volúmenes y en la reducción de las dotaciones por riesgo de crédito.
En tƩrminos de rentabilidad, el banco ha llevado su RoTE (rentabilidad sobre el capital tangible) hasta el 14,3%, avanzando hacia la meta del 16% fijada para el final del Plan EstratƩgico 2025-2027. Esta mejora llega pese al descenso del margen de intereses derivado del entorno de tipos mƔs bajos, compensado en parte por mayores comisiones y un control estricto de los costes.
En el capĆtulo de solvencia, la entidad sitĆŗa su ratio CET1 fully loaded en el 13,65%, que queda en el 13,11% una vez se descuenta el reparto del exceso de capital entre los accionistas. Esta posición implica una generación orgĆ”nica de capital de 196 puntos bĆ”sicos a lo largo de 2025 y se traduce en un colchón holgado sobre los requisitos regulatorios, con una ratio de capital total cercana al 18,23% y un MDA buffer de casi 400 puntos bĆ”sicos.
El gran titular para el inversor estÔ en la retribución: el Consejo ha dado luz verde a un programa de recompra de acciones de hasta 800 millones de euros, ya autorizado por el Banco Central Europeo. Este paquete se compone de 365 millones con cargo a las ganancias de 2025 y otros 435 millones procedentes del capital acumulado por encima del 13% CET1, y estÔ previsto que arranque el 9 de febrero.
Si se suma esta recompra a los 700 millones ya repartidos en dividendos en efectivo a cuenta de 2025 y al pago de 0,50 euros por tĆtulo como dividendo extraordinario ligado a la venta de TSB, el banco calcula que distribuirĆ” alrededor de 4.000 millones de euros a sus accionistas en un intervalo de 12 meses. En tĆ©rminos de mercado, esta cifra equivale aproximadamente a una rentabilidad cercana al 9% sobre la capitalización bursĆ”til actual.
Plan estratégico y relevo en la cúpula
La elevada remuneración al accionista se enmarca en el Plan Estratégico 2025-2027, con el que Sabadell se ha comprometido a devolver a sus dueños unos 6.450 millones de euros en ese trienio, cerca del 40% de su valor bursÔtil. La dirección ha reiterado que, a partir de 2026, el dividendo ordinario en efectivo por acción serÔ superior a los 0,20 euros abonados en 2024, sin contar pagos especiales.
El consejero delegado saliente, CĆ©sar GonzĆ”lez-Bueno, ha subrayado que el banco vuelve a cumplir los compromisos asumidos con el mercado, lo que permite mantener intactas las guĆas del plan. En sus palabras, el proyecto se apoya en fundamentos de negocio sólidos y un equipo centrado en la ejecución, con el foco puesto en la rentabilidad y en una remuneración recurrente y atractiva para el accionista.
En paralelo a la presentación de resultados, el Consejo ha oficializado un cambio de calado en la primera lĆnea directiva. Tras acordar su salida de mutuo acuerdo, GonzĆ”lez-Bueno cederĆ” el testigo a Marc Armengol, hasta ahora responsable ejecutivo de TSB. El relevo estĆ” previsto para mayo, una vez se celebre la junta de accionistas y se reciba el visto bueno del BCE.
El banco destaca del nuevo mĆ”ximo ejecutivo su perfil tecnológico y experiencia en transformación digital, rasgos que encajan con la siguiente fase del plan estratĆ©gico, en la que el uso de datos, la automatización y la inteligencia artificial ganarĆ”n peso. La salida de GonzĆ”lez-Bueno se produce tras un ciclo que la propia entidad califica de āapasionante y exitosoā, marcado por la reestructuración del grupo, la limpieza del balance y la defensa frente a la opa de BBVA.
En bolsa, la reacción inmediata del mercado ha sido de recogida de beneficios: el tĆtulo llegó a caer alrededor de un 4%-5% en la sesión de resultados, en un contexto de correcciones generalizadas en la banca espaƱola tras varios meses de fuerte revalorización. Algunas casas de anĆ”lisis atribuyen el ajuste al menor ritmo de actividad comercial al cierre del ejercicio y a unas previsiones para 2026 que califican de conservadoras, y al nuevo mapa del precio objetivo de la banca espaƱola.
Margen de intereses, comisiones y eficiencia
En la parte alta de la cuenta de resultados, Sabadell registró en 2025 ingresos del negocio bancario (margen de intereses mÔs comisiones netas) de 6.221 millones de euros, lo que supone un descenso del 2,5% respecto al ejercicio anterior. El banco encadena asà un año de ajuste tras el pico de beneficios derivado del fuerte repunte de tipos en 2023 y 2024.
El margen de intereses se situó en 4.837 millones de euros, con una caĆda del 3,7% interanual en el grupo y de algo mĆ”s del 6% si se excluye TSB. Esta contracción responde, segĆŗn la entidad, al impacto de los menores tipos de interĆ©s en la zona euro y a la normalización de la contribución de la cartera hipotecaria y del crĆ©dito a tipo variable, parcialmente compensada por el mayor volumen de prĆ©stamos y la gestión del coste de los depósitos.
Frente a esta presión sobre el margen puro, la palanca de las comisiones ha jugado a favor. Las comisiones netas alcanzaron 1.384 millones de euros, con un incremento del 2% a nivel grupo y del 3,6% sin contar la filial britÔnica. El aumento se explica sobre todo por los ingresos vinculados a la gestión de activos, los fondos de inversión y los seguros, con un último trimestre especialmente fuerte por la estacionalidad de las comisiones de éxito.
La gestión de costes ha mantenido el tono de disciplina de los últimos años. Los gastos totales se situaron en 3.100 millones de euros, apenas un 0,5% por encima de 2024, lo que permite contener la ratio de eficiencia del grupo en el entorno del 49,3% incluyendo amortizaciones. Este dato indica que la mitad aproximada de los ingresos se destina a costes operativos, nivel que se considera razonable en comparación con otros bancos europeos de tamaño similar.
Si se amplĆa el foco a todos los ingresos, el margen bruto se redujo alrededor de un 0,8%, hasta algo mĆ”s de 6.280 millones de euros, mientras que el beneficio antes de impuestos, favorecido por la caĆda de las provisiones, avanzó en torno a un 3,5%, hasta situarse cerca de los 2.600 millones.
Impulso comercial y crecimiento del crƩdito
MÔs allÔ de la cuenta de resultados, el banco subraya el dinamismo de la actividad comercial, sobre todo en España. El conjunto del grupo cerró 2025 con un crédito vivo de 160.708 millones de euros, un 2,4% mÔs interanual. Si se excluye TSB, la inversión crediticia se eleva a 119.615 millones, con un avance del 5,4% frente a un año antes.
En el mercado domĆ©stico, la cartera hipotecaria aumentó un 5,2%, hasta 39.800 millones de euros, en un entorno todavĆa marcado por tipos relativamente altos para las familias. El negocio de crĆ©dito al consumo mostró un comportamiento aĆŗn mĆ”s dinĆ”mico, con un saldo de 5.400 millones y un crecimiento del 17,8% interanual, reflejando un mayor apetito de los hogares por financiar compras y proyectos personales.
El segmento de prĆ©stamos y crĆ©ditos a empresas tambiĆ©n mantuvo la senda de crecimiento, aunque a un ritmo mĆ”s moderado: la cartera se situó en torno a 44.800 millones de euros, un 2,4% mĆ”s que en 2024. Este avance se apoya tanto en pymes como en compaƱĆas de mayor tamaƱo, con un enfoque selectivo para preservar la calidad del riesgo.
En medios de pago, el banco registró un avance de la facturación de tarjetas del 6%, hasta superar los 26.600 millones de euros, mientras que el volumen gestionado a través de datÔfonos y TPVs creció un 2% en el año, hasta casi 58.000 millones. Estas cifras apuntan a un uso cada vez mÔs intensivo de los pagos electrónicos por parte de particulares y comercios.
Los recursos de clientes exTSB alcanzaron los 184.692 millones de euros a cierre de diciembre, con un incremento del 6,4%. En el conjunto del grupo, los recursos se situaron alrededor de 224.921 millones, un 4,3% mÔs, repartidos entre depósitos en balance y productos de ahorro e inversión fuera de balance.
Depósitos, productos de inversión y recursos de clientes
En el pasivo, los recursos de clientes en balance del grupo sumaron 172.265 millones de euros, con un crecimiento del 1,6% interanual. El principal motor han sido las cuentas a la vista, que ascienden a unos 143.400 millones y aumentan un 3,7%, impulsadas por la captación de nuevos clientes y por el mantenimiento de saldos operativos de particulares y empresas.
En sentido contrario, los depósitos a plazo se redujeron hasta 28.476 millones de euros, un 8,3% menos interanual. Este descenso no responde tanto a salidas de dinero del banco como al trasvase hacia productos fuera de balance, fundamentalmente fondos de inversión, seguros de ahorro y soluciones de gestión de patrimonios, que ofrecen un potencial de rentabilidad superior en el actual contexto de tipos.
El total de recursos de clientes fuera de balance alcanzó los 52.656 millones de euros al cierre del año, lo que supone un incremento del 14% respecto a 2024. La entidad destaca la buena evolución de los fondos de inversión, con suscripciones netas positivas, junto con el crecimiento de los seguros comercializados y el desarrollo del negocio de banca privada y asesoramiento.
Esta reconfiguración de la estructura de pasivo, con mÔs peso de los productos de inversión, encaja con la estrategia de impulsar las comisiones recurrentes y diversificar las fuentes de ingresos, al tiempo que permite optimizar el coste de la financiación y sostener la rentabilidad en un entorno de tipos menos favorables.
De cara al presente ejercicio, la entidad confĆa en que el impulso de los volĆŗmenes de crĆ©dito y de los productos de ahorro e inversión se traduzca en un mayor crecimiento de ingresos una vez se diluya el efecto negativo de la caĆda de tipos sobre el margen de intereses, algo que, segĆŗn el banco, deberĆa apreciarse sobre todo a partir de la segunda mitad de 2026.
Provisiones, riesgo y calidad del balance
Uno de los puntos que mĆ”s subraya la dirección es la mejora de la calidad del activo y la reducción del coste del riesgo. En 2025, las dotaciones a provisiones disminuyeron un 23,5% interanual, apoyadas en una caĆda significativa de los activos problemĆ”ticos y en la menor entrada de nueva morosidad.
El coste del riesgo de crédito se situó en 21 puntos bÔsicos a nivel grupo y en 24 puntos bÔsicos si se excluye TSB, cifras que reflejan un entorno de impagos contenido. El coste de riesgo total, que ademÔs de crédito incluye otros conceptos como provisiones por litigios o deterioros de activos no financieros, se redujo hasta los 31 puntos bÔsicos en el grupo y 37 puntos exTSB.
La ratio de morosidad del grupo descendió hasta el 2,37%, desde niveles cercanos al 2,8% un año antes, y la cobertura de los activos dudosos (stage 3) con el total de provisiones aumentó hasta el 63,8%. Si se deja fuera a TSB, la ratio de mora queda en torno al 2,65% y la cobertura sube hasta cerca del 69,5%, reforzando el colchón ante posibles deterioros futuros.
En tƩrminos absolutos, el saldo de activos problemƔticos (NPAs) se redujo en 877 millones de euros en la comparativa interanual, de los que 725 millones corresponden a posiciones catalogadas como stage 3 y unos 150 millones a activos inmobiliarios problemƔticos. A cierre de diciembre, los NPAs se situaban en torno a 4.803 millones, con 4.119 millones en activos dudosos y unos 684 millones en adjudicados inmobiliarios.
La entidad sostiene que esta evolución ha cambiado el perfil de riesgo del banco, que hace unos años era mucho mÔs sensible a las turbulencias macroeconómicas y ahora muestra una exposición mÔs diversificada y con mayor nivel de coberturas. De hecho, el propio equipo gestor considera que la mejora de los activos ha sido uno de los elementos de transformación clave del grupo en los últimos ejercicios.
Capital, solvencia y generación orgÔnica
En el Ć”mbito del capital, Sabadell remarca que continĆŗa generando recursos propios de forma orgĆ”nica a ritmos elevados, lo que le permite al mismo tiempo financiar el crecimiento del crĆ©dito y sostener una polĆtica de retribución al accionista muy exigente.
La ratio CET1 fully loaded, tras considerar el reparto del exceso de capital, se mantiene en el 13,11% a final de 2025. Si se mide antes de distribuciones, alcanza el 13,65%. Durante el año, el banco ha generado 196 puntos bÔsicos de capital de manera orgÔnica, con un incremento de 20 puntos bÔsicos en el último trimestre.
El conjunto de ratios regulatorias sitĆŗa a la entidad con un nivel de solvencia holgado frente a los mĆnimos requeridos. La ratio de capital total ronda el 18,23%, lo que deja un margen de seguridad (MDA buffer) de unos 391 puntos bĆ”sicos, suficiente para absorber potenciales shocks sin poner en riesgo la capacidad de pagar cupones y dividendos.
Este colchón de capital es, precisamente, el que posibilita lanzar una recompra de acciones de 800 millones de euros y anunciar una distribución global de 6.450 millones en el trienio, sin comprometer los objetivos internos de solvencia ni las exigencias del supervisor europeo.
El director financiero, Sergio Palavecino, ha destacado que las dinÔmicas de negocio y de balance permiten autofinanciar el crecimiento del libro de crédito y, a la vez, mantener una remuneración competitiva al accionista. A su juicio, la combinación de mayor rentabilidad futura, generación de capital y disciplina en costes coloca al banco en buena posición para alcanzar sus metas de RoTE y solvencia dentro del marco temporal previsto.
TSB, resultados y venta al Santander
El ejercicio 2025 ha sido tambiĆ©n el Ćŗltimo aƱo completo con TSB dentro del perĆmetro del grupo. La filial britĆ”nica cerró el ejercicio con un beneficio neto individual de 259 millones de libras, lo que representa un incremento del 24,7% frente a 2024. En tĆ©rminos de contribución al grupo, aportó 318 millones de euros, un 25,6% mĆ”s que en el ejercicio anterior.
En la cuenta de resultados de TSB, el margen de intereses creció un 7,2%, hasta 1.056 millones de libras, impulsado por el negocio hipotecario y la gestión del pasivo, mientras que las comisiones se redujeron un 15,5%, hasta cerca de 77 millones de libras, en parte por cambios en la estructura de tarifas y por un entorno competitivo intenso en el mercado minorista britÔnico.
Los costes totales de la filial descendieron alrededor de un 2,6%, hasta situarse por debajo de los 750 millones de libras, reflejando el impacto de los planes de eficiencia y la digitalización de procesos. Este ajuste, junto con el crecimiento del margen de intereses, explica el fuerte repunte de su beneficio.
En el plano corporativo, Sabadell cerró con Banco Santander la venta de TSB por 2.650 millones de libras a fecha 31 de marzo de 2025. A esa cantidad se le suma el incremento del valor neto contable tangible (TNAV) generado desde entonces, que ya alcanza los 154 millones de libras y que se añadirÔ al precio final en el momento en que se formalice la operación, previsiblemente en el segundo trimestre de 2026, una vez obtenidas las autorizaciones regulatorias pendientes.
El banco ha vinculado a esta transacción un dividendo extraordinario de 0,50 euros por acción, que, como se ha mencionado, se integrarÔ en el paquete total de 4.000 millones de euros a abonar a los accionistas en un plazo de un año. SerÔ, ademÔs, el cierre de una etapa en la que el negocio britÔnico ha pasado de ser uno de los focos de riesgo de la entidad a convertirse en un activo rentable por el que otro gran banco europeo paga una prima relevante.
Con la salida de TSB, Sabadell orientarĆ” su perĆmetro hacia un modelo mĆ”s centrado en EspaƱa y con una presencia internacional limitada, fundamentalmente en mercados como MĆ©xico, donde la entidad mantiene una actividad mĆ”s reducida, y en ciertos negocios especializados que no requieren una red fĆsica amplia.
Objetivos y previsiones para 2026
Mirando al futuro inmediato, el banco mantiene las grandes lĆneas de su Plan EstratĆ©gico 2025-2027. Para 2026, anticipa un RoTE recurrente del 14,5% en el perĆmetro sin TSB y un crecimiento del margen de intereses superior al 1%, una vez se estabilice el impacto de los tipos y el empuje de los volĆŗmenes se traslade de forma mĆ”s directa a la cuenta de resultados.
La entidad espera tambiĆ©n un avance de las comisiones de un dĆgito medio, apoyado en la mayor penetración de productos de inversión y seguros entre su base de clientes, y un aumento de los costes de alrededor del 3%, ligado en buena parte a inversiones en tecnologĆa, talento especializado y proyectos de transformación digital.
En materia de riesgo, el banco proyecta para 2026 un coste de riesgo total en el entorno de los 40 puntos bĆ”sicos, lo que implicarĆa un nivel aĆŗn manejable, aunque ligeramente por encima de los mĆnimos de 2025. La dirección considera que este punto de partida es compatible con el mantenimiento de una ratio de morosidad contenida y con coberturas elevadas.
Entre los objetivos operativos, Sabadell aspira a aumentar la actividad comercial en EspaƱa por encima del ritmo del mercado en la mayorĆa de los segmentos, consolidar su posición en financiación de empresas y consumo, elevar la cartera de crĆ©dito de forma selectiva y seguir afinando la estructura de costes para preservar la eficiencia.
La entidad confĆa en que la combinación de crecimiento orgĆ”nico del negocio, disciplina en el riesgo, eficiencia operativa y generación de capital permita cumplir con la meta de un RoTE del 16% al final del plan, manteniendo al mismo tiempo una retribución elevada y sostenible para los accionistas.
Con un beneficio de 1.775 millones, una rentabilidad del 14,3% sobre el capital tangible, un programa de recompra de 800 millones y el compromiso de repartir 6.450 millones hasta 2027, Banco Sabadell afronta la nueva etapa post-opa y post-TSB apoyado en un balance mĆ”s saneado, una base de negocio en EspaƱa que gana tracción y una agenda clara en materia de digitalización y eficiencia, mientras el mercado evalĆŗa si las guĆas ofrecidas encajan con las elevadas expectativas generadas por el ciclo alcista de la banca.