El fundador de Inditex, Amancio Ortega, sigue demostrando que su imperio financiero no conoce fronteras. Aunque mantiene un perfil público extremadamente discreto, sus movimientos empresariales marcan la agenda económica tanto en España como en el resto de Europa. Las últimas cuentas presentadas por sus sociedades patrimoniales revelan un crecimiento sostenido de sus ingresos, mientras que en paralelo ha cerrado una operación millonaria en Portugal que refuerza su estrategia de rotación de activos.
El empresario gallego, que encabeza la lista de las personas más ricas del mundo con una fortuna estimada en 109.900 millones de euros según Forbes, ha vuelto a protagonizar titulares por dos frentes muy distintos: por un lado, el notable incremento de los beneficios de sus vehículos de inversión; por otro, la venta de su participación en la gestora de redes energéticas portuguesa REN. Ambas noticias dibujan el retrato de un inversor que combina la paciencia en el ladrillo con la agilidad en los mercados de infraestructuras.
Las cuentas de Pontegadea y sus filiales marcan un nuevo récord
Las tres sociedades que articulan el patrimonio de Amancio Ortega —Pontegadea Inversiones, Partler 2006 y Pontegadea GB— ingresaron el año pasado 3.909 millones de euros, un 13,9% más que en 2024, según los datos publicados por Cinco Días. Esta cifra procede principalmente del negocio textil de Zara, aunque también pesan las rentas inmobiliarias y los dividendos de Inditex. Lo más llamativo es que ninguna de las tres firmas repartió dividendo al empresario, lo que sugiere que prefiere reinvertir los beneficios en lugar de retirar liquidez.
Pontegadea Inversiones, la sociedad cabecera que controla el 50,01% de Inditex, superó por primera vez los 40.633 millones de euros de facturación, con un crecimiento del 3,1%. El beneficio alcanzó los 6.358 millones, un 8,2% más, y la parte atribuida directamente a Ortega superó los 3.250 millones. Por su parte, Partler 2006, que agrupa otro 9% de las acciones de Inditex, ganó 591 millones, un 28,2% más, gracias a los dividendos y a los ingresos inmobiliarios. Pontegadea GB, centrada en el ladrillo británico, obtuvo 68 millones, más del doble que el ejercicio anterior.
Portugal recupera el control de REN y Ortega sale con plusvalía

El Estado portugués ha consumado la compra a Pontegadea del 13,7% de Redes Energéticas Nacionais (REN), la gestora de las redes de electricidad y gas del país luso. La operación, que asciende a unos 380 millones de euros según varios medios portugueses, supone el regreso del Estado al accionariado de una compañía considerada estratégica para la seguridad energética. Pontegadea ha vendido 91.723.676 acciones a Parpública, el holding empresarial público, y con ello ha pasado a tener el 0% de los derechos de voto.
La venta se ha cerrado doce años después de que Portugal vendiera su última participación en REN, y llega después de que el Tribunal de Cuentas luso diera el visto bueno a la operación. El primer ministro Luís Montenegro defendió la compra por razones estratégicas y de seguridad energética, descartando que se trate de una renacionalización. Para Ortega, la operación supone una plusvalía estimada de entre 96 y 104 millones de euros, teniendo en cuenta que entró en REN en 2021 con la compra de un 12% a Mazoon, sociedad de Oman Oil, y que posteriormente amplió su posición con otro 1,7%.
La fortuna de Ortega en perspectiva: cifras que marean

Para dimensionar la magnitud de los ingresos de Amancio Ortega, basta con hacer algunas comparaciones. El empresario gallego ganó el año pasado el equivalente a un salario mínimo interprofesional cada 2 minutos y 14 segundos, teniendo en cuenta que el SMI se situó en 16.576 euros. Si se toma como referencia el salario más frecuente en España, unos 29.540 euros brutos anuales, Ortega lo alcanza en menos de 4 minutos. Incluso el sueldo del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que asciende a 95.944 euros brutos, llega a sus bolsillos en menos de 13 minutos.
La comparación con el mundo del deporte también resulta reveladora. El futbolista mejor pagado de LaLiga, Kylian Mbappé, percibe 31,25 millones de euros por temporada. Pues bien, la ganancia anual de Ortega equivale a 125 temporadas completas del delantero francés. Estas cifras, aunque difíciles de asimilar, ponen de manifiesto la escala de un patrimonio que no deja de crecer y que se ha convertido en un referente mundial en el sector inmobiliario y textil.
Más allá de Zara: la diversificación silenciosa

Aunque el grueso de la fortuna de Ortega depende del crecimiento de Inditex, su estrategia inversora va mucho más allá del textil. A través de Pontegadea, el empresario ha ido construyendo una cartera diversificada que incluye participaciones en Red Eléctrica, Enagás, Repsol y Telxius, así como infraestructuras portuarias en Reino Unido y Australia. Su cartera inmobiliaria, valorada en más de 20.000 millones de euros, le convierte en el mayor propietario de inmuebles del mundo, según Forbes.
La venta de REN encaja perfectamente en esta estrategia de rotación de activos: entrar en empresas consideradas estratégicas, esperar a que se revalorice la inversión y salir cuando el precio resulta atractivo. En este caso, el Estado portugués ha pagado una prima de alrededor del 17% sobre el valor bursátil de la participación, lo que demuestra el interés público por recuperar el control de una infraestructura crítica. Para Ortega, la operación no solo le ha reportado una plusvalía millonaria, sino que también le ha permitido liberar capital para futuras inversiones.
Con todo, el empresario gallego mantiene su filosofía de no repartir dividendos desde sus sociedades patrimoniales, lo que le permite reinvertir la práctica totalidad de los beneficios. Esta estrategia, combinada con una gestión prudente y a largo plazo, ha convertido a Amancio Ortega en uno de los inversores más respetados y admirados del panorama europeo. Su imperio, construido sobre la base de Zara y diversificado con inteligencia, sigue siendo un referente de cómo crear y preservar riqueza a lo largo de generaciones.
