Abrir una nueva lĂ­nea de negocio no siempre es la mejor forma de crecer

  • Abrir una nueva lĂ­nea de negocio no siempre es la forma más rentable de crecer.
  • Aprovechar infraestructuras existentes reduce costes, riesgos y tiempo de puesta en marcha.
  • La tecnologĂ­a permite diversificar ingresos sin aumentar significativamente la carga operativa del negocio.
  • Convertir la relaciĂłn con los clientes en nuevas oportunidades genera valor sin cambiar de actividad.

abrir un nuevo modelo de negocio

Hay un momento que se repite en prácticamente cualquier empresa. El negocio funciona, las ventas acompañan y, tarde o temprano, llega la misma pregunta: ¿Cómo podemos seguir creciendo? Las respuestas suelen ser bastante parecidas. Contratar más personal, lanzar nuevos servicios, abrir otra delegación o invertir más dinero en publicidad para captar nuevos clientes. Sobre el papel todo tiene sentido. Si quieres facturar más, lo lógico es pensar que tendrás que hacer más cosas.

El problema aparece cuando empiezan los números. Porqué abrir una nueva línea de negocio no consiste únicamente en vender algo diferente. Antes hay que formar al equipo, buscar proveedores, adaptar procesos, invertir en herramientas y asumir un riesgo que, muchas veces, tarda meses en recuperarse. Y es precisamente ahí donde muchas empresas frenan sus planes de crecimiento.

Ahora bien, ¿significa eso que la única forma de aumentar la facturación pasa por construir algo completamente nuevo? Cada vez más negocios creen que no.

Crecer también consiste en aprovechar mejor lo que ya tienes

Confianza del cliente

Cuando hablamos de crecer casi siempre pensamos en incorporar recursos. Más empleados, más inversión, más estructura… Sin embargo, pocas veces nos hacemos una pregunta mucho más sencilla: ¿estamos aprovechando todo el valor que ya tiene nuestro negocio?

Piensa en una asesoría que lleva diez años trabajando con los mismos clientes. O en una inmobiliaria que mantiene el contacto con compradores incluso después de cerrar una operación. También podría ser una empresa de mantenimiento, un despacho profesional o un pequeño negocio local. Todos ellos tienen algo en común: una relación de confianza que ha costado años construir.

Y, curiosamente, ese activo suele quedarse ahĂ­, generando Ăşnicamente el valor relacionado con la actividad principal.

El problema es que convertir esa confianza en una nueva fuente de ingresos no siempre resulta tan sencillo. Porque una cosa es detectar una oportunidad y otra muy distinta ponerla en marcha. Hay que buscar proveedores, negociar acuerdos, conocer un sector diferente, adaptarse a la normativa y reorganizar parte del negocio para que todo funcione correctamente.

Y es justamente ahí donde muchas empresas deciden no seguir adelante. Por eso están ganando protagonismo modelos que permiten diversificar ingresos sin tener que construir toda esa estructura desde cero. La empresa sigue centrada en aquello que mejor sabe hacer, mientras otra organización aporta la tecnología, los acuerdos comerciales y toda la parte operativa necesaria para que el nuevo servicio pueda funcionar.

Cuando otra empresa ya ha hecho el trabajo más difícil

anklaas

Hasta ahora hemos hablado de una idea: crecer aprovechando un sistema que ya existe en lugar de construir uno completamente nuevo. Pero claro, una cosa es la teorĂ­a y otra muy distinta encontrar un modelo que realmente permita hacerlo. Y es ahĂ­ donde aparece Anklaas, el programa de colaboradores desarrollado por Roams.

La idea, en realidad, es mucho más sencilla de lo que parece. En lugar de que una empresa tenga que crear desde cero toda la estructura necesaria para ofrecer servicios relacionados con la energía, los seguros, las telecomunicaciones o las alarmas, puede apoyarse en una plataforma que ya lleva años funcionando.

Detrás de ella se encuentra Roams, una empresa española con 13 años de experiencia en mercados regulados, más de 25.000 contratos gestionados y acuerdos con más de 80 compañías. Dicho de otra forma, todo el trabajo más complicado ya está hecho. Lo que a muchas empresas les llevaría años construir por su cuenta ya forma parte de la plataforma.

En la práctica, esto significa que la empresa puede incorporar una nueva vía de ingresos aprovechando la relación de confianza con sus clientes, sin tener que desarrollar nada nuevo, ni tecnología ni nuevos acuerdos comerciales. Además, el impacto económico es directo: con el simulador de Anklaas, una asesoría de unos 250 clientes puede generar más de 15.000 euros adicionales en su primer año (cifra que seguirá creciendo gracias a las renovaciones y nuevos servicios), todo ello sin alterar su actividad habitual.

De hecho, ese es probablemente uno de los aspectos más interesantes del modelo. No obliga a cambiar la forma de trabajar de la empresa ni a convertirse en experta en sectores completamente distintos. Al fin y al cabo, la empresa sigue haciendo lo que mejor sabe hacer. La diferencia es que ahora cuenta con una estructura ya preparada para ofrecer nuevos servicios sin empezar desde cero.

La tecnología también cambia la forma de diversificar un negocio

diversificar un negocio con tecnologia

Ahora bien, todavĂ­a queda una pregunta por responder. Porque todo esto suena interesante, pero si para generar esos ingresos hubiera que dedicar varias horas al dĂ­a o contratar a una persona para gestionarlo, probablemente dejarĂ­a de compensar. Y es precisamente ahĂ­ donde la tecnologĂ­a marca la diferencia.

La plataforma incorpora distintas herramientas de inteligencia artificial que automatizan buena parte del proceso. Por ejemplo, un cliente puede enviar una factura de luz mediante PDF, una fotografía o incluso por WhatsApp. En apenas 30 segundos, el sistema es capaz de extraer la información, compararla entre más de 80 compañías y mostrar tanto el ahorro potencial para el cliente como la comisión aproximada para el colaborador.

Pero eso es solo una parte. Una vez iniciada la contratación, la propia plataforma se encarga de automatizar gran parte del trabajo posterior. Detecta futuras oportunidades de renovación, permite completar la firma de forma digital y deja en manos de Roams toda la gestión con las compañías, el cumplimiento regulatorio y la liquidación de las comisiones. Y es que, al final, esa es la verdadera diferencia respecto a crear una línea de negocio desde cero.

Dicho de otra forma, la empresa puede incorporar una nueva vía de ingresos sin tener que crear un departamento específico, negociar con decenas de proveedores o empezar prácticamente un negocio nuevo. Porque quizá crecer ya no consiste únicamente en hacer más cosas. En algunos casos, también puede consistir en aprovechar mejor todo lo que ya has construido durante años.


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