5 claves para contratar una hipoteca

Dentro del mercado inmobiliario hay una cosa bien segura y es que a partir de estos momentos contratar una hipoteca saldrá más caro a las personas que deseen comprar un piso. Como consecuencia de la progresiva, aunque lenta, subida en el índice de referencia europea el Euríbor. Al igual que por las condiciones cada vez más exigentes que van imponiendo las entidades bancarias a los demandantes de este producto financiero. Hasta el punto que a día de hoy hay que pagar unos cuantos euros más en la cuota mensual de estas hipotecas.

Esto se refiere a los créditos hipotecarios suscritos con tipo de interés variable. Porque las vinculadas al tipo fijo se mantienen con el mismo margen de intermediación. Es decir, más alto pero invariable en su resolución y que se está imponiendo en las preferencias de los usuarios. Hasta el punto de que han ganado una mayor cuota de mercado en los últimos meses como consecuencia de este nuevo escenario que presenta el mercado inmobiliario desde estos precisos momentos.

De todas formas, los demandantes de este producto bancario tan necesario disponen de varias estrategias para mejorar sus condiciones en la contratación de las hipotecas. No les costará mucho esfuerzo llevarlas a cabo y en cambio podrá ahorrarse bastantes euros todos los años. Más allá de las constantes comerciales que se vayan imponiendo desde las entidades financieras. Porque de lo que se trata al fin y al cabo es que la formalización de esta financiación para la compra de una vivienda no sea tan exigente a partir de estos momentos.

Primera clave: aprovechar las ofertas

A pesar del ligero encarecimiento en los créditos hipotecarios no cabe duda de que los bancos siguen con su estrategia comercial de impulsar sus ofertas y promociones para comercializar este producto de primera necesidad para buena parte de las familias españolas. A través de propuestas que muestran cada vez más diferenciales más competitivos y con los cuales se pueden ahorrar unos cuantos euros todos los meses. Bajo una rebaja de unas cuantas décimas porcentuales respecto a las tarifas iniciales. Para que de esta manera puedan captar el dinero de la competencia e incrementar el número de hipotecas que distribuyen entre sus clientes.

Otra de las estrategias utilizadas por parte de las entidades bancarias es la eliminación de comisiones y gastos en su gestión o mantenimiento. Esta ya es una tónica habitual en los últimos meses para lanzar un producto cada vez más competitivo y pueda ser más interesante a los nuevos demandantes de este producto financiero. No puede olvidarse que estos gastos pueden representar hasta el 3 % sobre el importe demandado. Es decir, mucho el dinero que está en juego para importes tan elevados como los que se manejan a través de estos productos financieros.

Subrogar el crédito hipotecario

Debido a las anteriores características en las hipotecas una solución para abaratarlas se puede generar a través de la subrogación de este producto. Porque en efecto, no cabe duda de que las condiciones de otros bancos pueden ser más satisfactorias a partir de estos precisos momentos. Pero será realmente necesario calcular la gestión de esta operación financiera. Y algo muy importante, constatar su hay una comisión por subrogación que puede encarecer este movimiento hipotecario en hasta un 2 %.

Mientras que por otra parte, para realizar este cambio en la financiación de la vivienda también será necesario que la diferencia, entre una y otra compense en la operación. Es decir, la nueva hipoteca tiene que ser mucho más barata para que el cambio merezca realmente la pena. Nunca por importes que no merezcan nuestra confianza como para variar el tipo de hipoteca que tengamos suscrita en cualquier momento de nuestra vida. En cualquier caso, será una operación que requiere de hacer muchos cálculos para saber el dinero que nos vamos a ahorrar.

Optar por los contratos a tipo fijo

Otra de las soluciones que nos ofrece el mercado inmobiliario es dirigirnos a los hipotecas de tipo fijo en detrimento de las tipo variable. Por varias razones, aunque una de las más potentes se deriva del hecho de que siempre vamos a pagar la misma cuota mensual. Pase lo que pase con el tipo de interés en los mercados financieros. Si bien al principio podemos pagar una cuota mensual más alta al largo plazo será una operación más rentable. Sobre todo ante la posible subida en el precio del dinero en los países de la zona euro. Además, con la ventaja de que en todo momento sabremos el desembolso que deberemos afrontar por la contratación de este producto bancario.

Por otra parte, no tendremos sorpresas en la cuota en los años que dure el crédito hipotecario. Para que de esta manera, podamos gestionar mejor el presupuesto familiar o personal. Debido a estas razones no es extraño el repunte que están teniendo las hipotecas a tipo fijo en la demanda de los usuarios bancarios. Uno de los más altos en los últimos años y que además va acompañado por una exención en las comisiones y en los gastos derivados de su gestión o mantenimiento. Aunque a corto plazo no sea una operación rentable, sí que lo es al medio y sobre todo largo. Con un ahorro muy importante que se reflejará en el estado real de nuestra cuenta de ahorro.

Reducir los plazos

Un sistema que nunca falla para pagar menos dinero en este producto financiero consiste en contratar las hipotecas con los plazos más cortos posibles. Si bien las cuotas mensuales serán más exigentes desde el principio, al final pagaremos menos dinero en concepto de intereses. Mientras que por otra parte, se reducirá nuestro nivel de endeudamiento. Entre otras razones porque liquidaremos la deuda con mayor anticipación. Puede suscribirse a 10, 15 o 20 años en función de las necesidades de los demandantes. Siendo otra estrategia muy válida para abonar menos dinero por la contratación de este modelo para la financiación de una vivienda.

Mientras que por otra parte, tampoco podemos olvidarnos en estos momentos que un plazo más corto en la hipoteca genera otras ventajas adicionales. Como por ejemplo, para buscar otra clase de créditos: para el consumo, particulares o la compra de un bien material. O lo que es lo mismo, dejarás aparcada definitivamente esta deuda que dura tantos años para suscribir otra con menos duración en el tiempo. Más allá de otra serie de consideraciones de carácter técnico y que serán objeto de otras informaciones.

No conceden el total de la valoración

También es muy importante resaltar que en estos momentos las entidades bancarias ya no te conceden el 100 % del importe de la operación inmobiliaria. Sino que tendrás que conformarte con el 70 % o 80 % de la operación en el mejor de los casos. Este factor en la práctica significa que deberás tener a partir de ahora una mayor capacidad de ahorro para conseguir tu objetivo más próximo que no es otro que comprarte ese piso que tanto te ha gustado.

Si no es así, no tendrás ninguna posibilidad para formalizar el contrato con tu banco de siempre. Porque te denegarán la solicitud que presentes para firmar la operación hipotecaria. Son aspectos, que en definitiva, no tendrás más remedio que tenerlos en cuenta a partir de ahora para contratar un crédito hipotecario. Sea cual fuese el perfil que presentes como demandante. O lo que es lo mismo, dejarás aparcada definitivamente esta deuda que dura tantos años para suscribir otra con menos duración en el tiempo. Más allá de otra serie de consideraciones de carácter técnico y que serán objeto de otras informaciones.

Tipo de interés en las hipotecas

El número de hipotecas constituidas sobre viviendas es de 30.716, un 15,8 % más que en marzo de 2018, según los últimos facilitados por el Instituto Nacional de Estadística (INE). En donde se pone de manifiesto que el importe medio es de 125.341 euros, con un aumento del 3,9 %. El importe medio de las hipotecas inscritas en los registros de la propiedad en marzo (procedentes de escrituras públicas realizadas anteriormente) es de 146.544 euros, un 6,9 % superior al del mismo mes de 2018.

En el informe del INE también se constata que para las hipotecas constituidas sobre el total de fincas en marzo, el tipo de interés medio al inicio es del 2,58 % (un 2,3 % inferior al de marzo de 2018) y el plazo medio de 23 años. El 60,6 % de las hipotecas son a tipo de interés variable y el 39,4 % a tipo fijo. El tipo de interés medio al inicio es del 2,27 % para las hipotecas a tipo variable (un 7,1 % menor que en marzo de 2018) y del 3,24 % para las de tipo fijo (un 4,1 % más alto).

Mientras que por otra parte, en las hipotecas constituidas sobre viviendas, el tipo de interés medio es del 2,62 % (un 0,1 % superior al de marzo de 2018) y el plazo medio de 24 años. El 58,1% de las hipotecas sobre viviendas se constituye a tipo variable y el 41,9 % a tipo fijo. Las hipotecas a tipo fijo experimentan un aumento del 24,5 % en tasa anual. El tipo de interés medio al inicio es del 2,34 % para las hipotecas sobre viviendas a tipo variable (con un descenso del 2,7 %) y del 3,11 % para las de tipo fijo (un 1,6 % mayor).

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