Venezuela puede vivir un 2015 muy convulso

Venezuela

La decisión tomada la semana pasada por Arabia Saudí de no cortar la producción de petróleo parece haber sido un intento por no desestabilizar su economía. Sin embargo, para la de un país como Venezuela supone un hecho extremadamente grave. El petróleo representa el 95% de los ingresos en exportación de este país sudamericano y, combinado con el gas, supone el 25% del PIB. A medida que baja el precio del barril del petróleo, la situación en Venezuela se vuelve cada vez más dramática.

Las protestas antigubernamentales estallaron en muchas ciudades venezolanas a principios del 2014, especialmente cuando los ciudadanos comenzaron a sentir los efectos de la terrible inflación y la escasez de más del 60% de productos básicos de su economía. Según las proyecciones del Fondo Monetario Internacional, aún se espera que la economía de Venezuela se contraiga en el 2015 al menos un 1% más. O lo que es lo mismo, la escasez irá cada vez peor, hasta el punto de que ya no solo llegará a los ciudadanos, sino también a los hospitales.

Los principales expertos económicos aseguran que el peor momento para Venezuela llegará durante el primer semestre del 2015, por lo que se avecina un año de escasez extrema. Los más pesimistas ya señalan que puede ser un 2015 lleno de manifestaciones violentas y saqueos por parte de unos ciudadanos totalmente desesperados.

El estado de la economía venezolana es el resultado de unos años de mala gestión por parte del gobierno. Durante un tiempo, los dólares que generaba el petróleo lograron enaltecer la política populista de Chávez y Nicolás Maduro, pero esto se producía cuando el barril de crudo tenía un precio por encima de los 100 dólares. Aquellos ingresos aún eran suficientes para mantener feliz a buena parte de la población. Sin embargo, desde el pasado verano el precio del barril de petróleo ha pasado de los 115 dólares a 70, y aún se espera que baje un poco más.

Hay analistas que aseguran que para que Venezuela pueda equilibrar su presupuesto necesitaría vender en estos momentos el barril de petróleo a más de 200 dólares. Como los precios del crudo sigan cayendo, Venezuela se quedará con las manos vacías. En ese momento, el gobierno no tendrá más remedio que subir los impuestos, algo que va a crear numerosos disturbios entre la sociedad venezolana. Un hecho que con toda probabilidad se producirá en el 2015.

Se espera, por tanto, un año de fuertes protestas contra el gobierno de Maduro. Las manifestaciones pueden acabar en auténticas batallas campales. Ya hay quien, dentro del país, habla de una posible intervención militar para garantizar la estabilidad política que lleve a un cambio en la dirección económica. Habrá que esperar acontecimientos.

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