Rusia puede sufrir la peor crisis política desde la Guerra Fría

Crisis en Rusia

Volvemos a un asunto candente, pero la actualidad manda. Los efectos de su disputa con Occidente por mor del conflicto de Ucrania ya están pasándole factura a Rusia. Una economía que ya presentaba problemas estructurales y que ahora se ve acosada por esta nueva situación. Tanto es así que los datos que manejan los principales analistas financieros en Moscú es que pueden sufrir la peor crisis política desde la Guerra Fría.

Como ya comentábamos en artículos anteriores, la amenaza de sanciones económicas de la Unión Europea y los Estados Unidos ya ha provocado una masiva salida de capitales de Rusia durante los tres primeros meses del año (a estas alturas ya va el doble que todo el año pasado junto). Pero antes de esta crisis en Ucrania, Rusia ya estaba envuelta en graves problemas internos derivados de la desaceleración en el gasto de los consumidores y la débil demanda de sus exportaciones energéticas.

Esto conllevará a un nulo crecimiento económico ruso durante el 2014. Ya se está viendo en estos primeros meses del año, con una contracción del 0,5% en comparación con el último trimestre del 2013. ¿Las consecuencias? Muy claras: Rusia caerá en recesión este año, lo que suponen las condiciones económicas más duras del país desde el 2009, y problemas estructurales a largo plazo como baja productividad laboral y exclusiva dependencia de sus exportaciones energéticas.

A todo esto se le añade la incertidumbre sobre su moneda, la grave fuga de capitales ya mencionada y una falta de preparación por parte de sus inversores para tomar rápidas decisiones. El pasado 3 de marzo el rublo cayó a mínimos históricos frente al dólar, precisamente el día que Rusia le permitía a Putin enviar tropas a Ucrania. Si la crisis de Ucrania continúa la economía rusa podría verse muy, muy castigada.

Es evidente que las sanciones de Occidente asustan a los inversores. Hasta el punto de que corre el rumor de que si Europa deja de comprar gas a Rusia sus reservas podrían verse debilitadas y ya sí que sería la guinda para que no entrara capital en el país. Ahora mismo lo que puede salvar la situación sería llegar a un acuerdo entre Rusia, Ucrania y Occidente. Para eso están estos días reunidos en Ginebra. En caso contrario se le viene encima algo gordo a la economía rusa.

 

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