¿Qué es una startup?

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Vivimos en una época espectacular en innovación y desarrollo. Hemos visto cómo jóvenes crean sus proyectos, sobre todo en internet, a muy temprana edad, y llegan al éxito de forma meteórica y a ser multimillonarios antes de cumplir veinticinco años. Por mencionar dos ejemplos: Mark Zuckerberg y Steve Jobs.

Crearon dos empresas en nichos de mercado que ni siquiera existían, y son dos de las empresas más valoradas y que más dinero ganan en todo el mundo. Pero no son los únicos, hay muchísimos emprendedores que buscan el mismo éxito, financiación para sus proyectos y cristalizar sus sueños. A todas esas empresas las llaman comúnmente startups.

Hoy te contaremos, exactamente, qué es exactamente una startup, pues es un concepto que escuchamos muchas veces en empresas que no lo son. Con frecuencia escuchamos el término, y cada vez más éstos últimos años, sobre todo refiriéndose a empresas jóvenes, con origen en Silicon Valley y del ramo tecnológico.

Imagínate, aún hay quien se refiere a Google como una ‘startup de éxito’… al finalizar de leer éste artículo, te darás cuenta, si no lo has hecho ya, lo ridículo que es ese enunciado.

¿Qué es exactamente una startup?

Una startup es una empresa que trabaja para resolver un problema por el que la solución no es obvia y cuyo éxito no está garantizado”, dice Neil Blumenthal, co-fundador y co-CEO de Warby Parker.

Los que pusieron en marcha la startup de Kool-Aid definen el concepto como una cultura y mentalidad de la innovación de las ideas ya existentes para resolver problemas nuevos, ya sea para ellos mismos o para sus clientes.

Adora Cheung, una de las fundadoras de Homejoy dice que una startup es la “puesta en marcha de un estado de ánimo”. Homejoy fue una de las mejores startups en Estados Unidos en el 2013. “Es cuando la gente se una a la empresa y juntos deciden de forma explícita renunciar a la estabilidad, a cambio de la promesa de un enorme crecimiento y la emoción de hacerlo de forma inmediata.

Una característica de las startup: crecimiento

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El diccionario, tanto el inglés como el español, define a la startup como “un negocio o empresa que ha comenzado sus operaciones recientemente”.

No hay, en resumen, reglas para la definición de startup, ya que los ingresos las ganancias y las cifras de empleo cambian drásticamente en cada industria, por lo que es complicado decir qué requisitos debe cumplir una empresa para ser una startup y cuándo deja de serlo.

Hay empresas que luego de cinco años pueden ser todavía una startup, y hay otras que dejan de serlo casi de inmediato, pues se consolidan de forma rápida y su tasa de crecimiento es enorme desde que nace.

Aquí seremos claros y atrevidos: una empresa deja de ser una startup luego de tres años en el mercado. Es el tiempo en el que una empresa sobrepasa la fase de nacimiento y consolidación y comienza a cumplir objetivos.

Otro síntoma de que una empresa es ya adulta, y deja de ser startup cuando la empresa es adquirida por una más grande, tener más de 20 millones de ganancia, tener más de 80 empleados, etc.

Un ejemplo reciente, fue la compra de Instagram por Facebook: el equipo de Instagram era de menos de 10 personas, y de pronto generaron, en la venta, 1000 millones de dólares (950 millones de euros más o menos).

Así, llegamos a otra definición de startup: es una empresa, sea la edad que sea, que sigue teniendo una gran capacidad para crecer.

Una startup, es entonces, una empresa diseñada para escalar muy rápidamente. Es éste enfoque en el crecimiento el que define a una startup, huyendo de los límites geográficos. Por ejemplo, un restaurante no es una startup, en su caso, podría ser una franquicia solamente, como McDonald’s.

En los últimos años, el léxico popular ha comenzado a aplicar exclusivamente éste concepto de startup a las empresas tecnológicas.

Pongamos un ejemplo: Uber es una empresa relativamente joven, que todos conocemos, aunque no opere actualmente en España. Comenzó operaciones con una friolera cantidad de 300 millones de dólares de financiación, es valorada en 4 mil millones y genera cientos de millones de dólares cada año en todo el mundo. ¿Es Uber una startup?

Pensemos que lleva pocos años, y que aún no llega a todos los países que esperan ya su llegada, y que más de la mitad de la población no tiene acceso a internet en sus móviles, su mercado. A pesar de ello, ya es una empresa graduada y no puede ser considerada una startup.

Aprovechándose del concepto ‘startup’

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Muchas empresas se consideran a sí mismas ‘startups’ cuando no lo son. Usan la etiqueta para sacar provecho de un ‘status quo’ que aporta pues da un factor ‘guay’, ya sea para captar inversores o incluso personal cualificado.

Por eso, grandes emprendedores, como los que te hemos mencionado al inicio, consideran que no existen métricas para considerar startup a una empresa y cuando ésta deja de serlo: es una cultura, una actitud que expele la empresa.

Algunos, como Russel D’Souza, fundadora de SeatGeek dice que una empresa deja de ser una startup cuando las personas que la forman no sienten que su trabajo tenga un impacto en los clientes de la empresa, lo que tiene como consecuencia la apatía y que la empresa pierda la ‘magia’ con la que nació y la llevó al éxito.

Otros muchos consideran que aunque ese espíritu permanezca, se elimina cuando llega la adquisición por parte de un grande, tal como le sucedió a Instagram, WhatsApp o muchas otras.

Si tienes planeado generar dinero con tu empresa, y tienes el objetivo de que se convierta en lo suficientemente grande como para conquistar el mundo, incluso si trabajas en tu garaje o en tu habitación, eres el fundador de una startup.

¿Cuál es la diferencia entre una startup y una pyme o negocio pequeño?

Seguramente pensarás entonces qué diferencia hay entre una startup y una empresa pequeña, como puede ser una pyme, o como hemos mencionado durante el artículo, un restaurante o una franquicia de cualquier tipo.

Una empresa pequeña no tiene un nivel de escalada rápida y tiene límites geográficos, como es el caso del restaurante que hemos mencionado anteriormente.

Otra diferencia, es que una startup nace con la intención de conquistar el mundo. Google nació con la vocación universal de cambiar Internet para todos, Facebook nació con el mismo objetivo. Aunque ambos hayan comenzado con solo unos cuantos trabajadores y sin equipo. Se cuenta que Google no tenía ni nombre cuando consiguió su primer inversor, de ahí el error del nombre (Google en lugar de Googol).

Es decir: si un negocio nace para ser pequeño, no es ni será una startup, hasta que su vocación de convertirse en una empresa grande que domine el mercado, nazca, así sea una empresa con diez años de antigüedad. No hay normas al respecto, como hemos dicho ya varias veces a lo largo de éste artículo.

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Otra diferencia es el nacimiento como tal.

Una empresa pequeña nace con el capital de los socios o del propietario del negocio, un restaurante, un hotel o una tienda de dispositivos electrónicos, y es el capital que arriesgan.

En cambio una startup se financia de muchas formas y con grandes capitales. Google inició con cien mil dólares, por ejemplo.

Hacen uso de crowdfunding, empresas de capitales de riesgo, “angels inversors”, fondos de ahorro, y finalmente, con la venta de acciones, ¿recuerdas cuando Facebook salió a bolsa?

Poco a poco, el fundador va cediendo la propiedad de la empresa en pro de los nuevos accionistas, diluyendo el control total sobre su negocio. Es un riesgo que los propietarios toman, sino revisen la biografía de Steve Jobs, que fue despedido de su propia empresa al perder su poder en ésta debido a su crecimiento tan grande en menos de diez años.

Para una empresa pequeña eso es impensable: un propietario de un restaurante no quiere ceder el control y propiedad en pro de otros. Al contrario que una startup, el propietario de un negocio pequeño frena el crecimiento de su negocio a fin de no necesitar financiación de terceros, y seguir con el control del negocio, pues la intención es ser el propietario del negocio, y evitar jefes y rendición de cuentas a otros.

Existen incubadoras de startups
Si planeas conquistar el mundo al estilo Mark Zuckerberg, puedes hacerlo, todo es posible, y además, cuentas con ayuda. No solo hay incubadoras de negocios o pymes, también hay aceleradoras de startups, tanto en España como en otros países como Estados Unidos, México, Inglaterra, etc.

La que más ha crecido en los últimos años es 500 Startups, tiene su sede en Estados Unidos, y ha invertido ya en casi mil empresas alrededor del mundo, centrando su atención en México, la India y Brasil, pero con presencia también en España.

En España, la aceleradora de startups más reputada es SeedRocket, ha invertido más de veinte millones de euros en 40 startups desde 2008.

Esperemos te haya quedado claro el concepto y cómo puedes acelerar el proceso para lanzar la tuya.

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