Por qué no crece la economía en Italia

Banca de Italia

Los pequeños y medianos empresarios italianos aseguran tener miedo a la hora de solicitar un crédito en cualquier banco. Una sensación que ya se ha convertido en una rutina constante entre las empresas del país transalpino. Lo curioso del caso es que el sistema bancario de este país debería ser uno de los más sólidos de Europa, sobre todo si tenemos en cuenta que sus bancos no han vivido una crisis de la vivienda al nivel de España o Irlanda, por poner un ejemplo.

Sin embargo, los bancos italianos están luchando cada día en medio de una montaña de deudas que crece cada año sin remisión en torno al 20% y que ya se ha situado en el 17% del PIB (la media en la zona euro en la actualidad se sitúa en el 11%). La principal culpable de todo esto es, sin duda, la economía italiana, que se ha ido contrayendo en los últimos dos años, además de la lentitud del sistema jurídico que hace que sea muy complicado para los acreedores recuperar el dinero que se les adeuda.

En muchos casos los bancos conceden préstamos a empresas que, más tarde, no tienen ninguna posibilidad de hacer frente a esa deuda. Alrededor del 30% de las empresas italianas deben cinco veces más de lo que solicitaron en su momento al banco por culpa de los intereses, los impuestos, etc…

Pero, paralelamente a todo esto, los bancos italianos están contribuyendo a una peligrosa espiral al no poder ofrecer crédito a las empresas que sí están creciendo. Ante el miedo de no cobrar lo prestado, los bancos prefieren ya no caer en el riesgo y dificultar muy mucho la financiación a empresas. En resumidas cuentas, están pagando claramente justos por pecadores.

De esta manera el número de empresas italianas que aseguran que el acceso a la financiación es su mayor problema ha ido en aumento en los últimos dos años, al contrario que en otros países (Alemania). Se estima que solo una cuarta parte de los préstamos solicitados en el 2013 fueron aprobados. Ante estas perspectivas está claro que la economía de Italia no puede crecer.

La situación está llegando a tales extremos que algunas de las principales empresas italianas se están viendo en la necesidad de cobrar por adelantado a sus clientes. No todo en Europa es crecimiento…

Te puede interesar

Escribe un comentario