Las familias se divierten menos y pagan más impuestos

Gasto medio

¿Qué os parece si seguimos hoy pintando de realidad las cosas y le volvemos a dar al exagerado optimismo del Gobierno un puñetazo en la mesa? A ver si así nos damos cuenta que la crisis es de todos (bueno, al menos de los ciudadanos). Como muestra, un nuevo botón: el gasto medio por hogar se derrumba entre el 2008 y el 2012 en automóviles, moda u ocio, y crece en sanidad, electricidad, transporte público o educación.

¿Y dice el Gobierno que los impuestos y los recortes son necesarios?, ¿con un gasto medio por familia de mil euros menos? Personas que están teniendo que renunciar a muchas cosas, véanse coches, vacaciones, salidas los fines de semana (es decir, una vida normal) para poder hacer frente a la crisis, a unos precios elevados en los servicios más básicos y a una situación que nos ha llovido desde fuera, sin comerlo ni beberlo.

Sólo la educación y la salud han sido los sectores en los que las familias han desembolsado más dinero, y porque no hay más remedio. La ropa, la diversión y los espectáculos, la cultura y el equipamiento del hogar han sufrido las principales caídas. ¿Es esta la salida a la crisis a la que se refiere el Gobierno?

El día que esto cambie, que las familias podamos volver al nivel de vida que teníamos antes de la crisis, o al menos en parte, sin derroches, podrán ustedes asegurar, señores del Gobierno, que ven la luz al final del túnel. Mientras tanto, no. ¿Cómo se puede sostener un entorno familiar con un crecimiento de las tasas universitarias del 23%? Nuestros hijos deben abandonar sus estudios y aceptar oportunidades laborales que nos les van a llevar a nada.

La pena de todo esto es que en realidad este declive económico de las familias no es ya ninguna noticia. Lo que nos impresionaría sería que las cifras demostraran lo contrario y siguiéramos derrochando dinero. Las subidas de precio de algunos productos básicos provocan precisamente que tengamos que recortar otros aspectos de nuestra vida que, ni mucho menos, son caprichos sino aspectos de la existencia normal de cualquier persona.

Pero claro, si sube también el precio del cine, los bares, restaurantes, viajes y demás… Como siempre, la pescadilla que se muerde la cola, y el Gobierno vendiendo humo. País.

Más información – El Gobierno continúa con su exagerado optimismo

Imagen – Heraldo

 

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Un comentario

  1.   Eduardo Jimenez dijo

    Limitarnos
    por la crisis es lo normal, todo el mundo lo está haciendo, pero deberíamos
    encontrar alternativas para sin gastar, o al menos que el gasto sea poco,
    podamos distraernos y así liberar tensiones y estrés. Suben los precios de los servicios básicos,
    salud y alimentación, pero también de los servicios dedicados al ocio, difícil acceder
    a ellos si no hay un aumento de salario que recompense las subidas.

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