La situación económica en el conflicto entre Israel y Gaza

Israel y Gaza

Amén de las tragedias humanas que lleva ya acumuladas la guerra de Israel contra la franja de Gaza, desde el punto de vista económico supondrá también la pérdida de miles de millones de dólares y afectará al crecimiento económico de ambos contendientes. Los principales analistas económicos comparan este conflicto con otros anteriores. En todos ellos la economía se vio seriamente dañada, aunque se recuperó rápidamente.

El banco central de Israel augura que el coste económico será elevado, pero nada desastroso. No será necesario hacer frente en los próximos meses a ninguna reforma política trascendente. Sin embargo, algunos inversores extranjeros se van a mostrar muy reticentes de invertir en Israel si las cosas siguen así. Asimismo, el turismo, uno de los grandes baluartes económicos del país, ya se está viendo muy afectado.

Lo que comenzó hace tres semanas con una serie de ataques aéreos se ha convertido en una guerra terrestre que el propio Primer Ministro israelí, Benjamin Netanyahu, aseguró que podría llevar su tiempo. A principios de esta semana el Banco de Israel redujo los tipos de interés del país en un 0,5% para comenzar a compensar los daños económicos del conflicto, aunque aún es demasiado pronto para realizar una evaluación general de los efectos sobre la economía.

Siempre y cuando el conflicto no se alargue demasiado en el tiempo, la economía no se verá muy afectada. De todas maneras, las alertas de seguridad debido a los ataques con cohetes han interrumpido la actividad empresarial y ha provocado la caída de la producción industrial en más de un 40% y el gasto del consumidor. Los trabajadores no encuentran un ambiente relajado de trabajo, de ahí la gran bajada de producción.

A día de hoy, tres semanas después del inicio del conflicto, los principales medios de comunicación en Israel estiman que se ha perdido ya unos 950 millones de dólares, mucho más que en el anterior conflicto con Gaza en el 2012. El gobierno israelí, por su parte, llama a la calma a su población manifestando que el retroceso económico solo se producirá el primer trimestre posterior a la guerra.

La resistencia palestina, en cambio, está provocando que los llamamientos a la calma no sean tan ciertos. Las principales empresas del sur de Israel se están teniendo que trasladar hacia el norte, con el consiguiente perjuicio. Además del ingente número de vidas humanas que está costando este conflicto, las consecuencias económicas pueden agravar mucho más la situación.

 

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