La situación de la economía en Italia

Italia

Pues en total son ya ocho los trimestres que, de forma consecutiva, la economía italiana anda en negativo. Acaban de salir los datos del segundo trimestre del 2012 y la cosa no ha ido a mejor, pues en esta ocasión el PIB se contrajo dos décimas en comparación con los tres primeros meses del año. Lo que provoca que el descenso acumulado en lo que llevamos de año sea del 2%.

Evidentemente no son unos números como para estar tranquilos, pero al menos se mejoran un poco los registros del año pasado. Por esas fechas en el 2012 nos íbamos hasta el 2,3%, con grandes disminuciones del valor añadido en los tres grandes sectores de la economía italiana: la agricultura, industria y servicios.

Realmente la economía en Italia lleva unos números de crecimiento muy por debajo de la media europea en los últimos años. Solo hay que recordar la contracción del 5% que se produjo en el 2009. Muy mal se tendrían que dar las cosas en este segundo semestre del año para llegar a esa cifra, lo que es un indicativo de que al menos se detuvo la sangría.

No quiere decir esto que el país transalpino vaya a salir del túnel en el 2014. El 2011 lo pueden tomar fácilmente como ejemplo: tras un 2009 desastroso, el 2010 sirvió para una progresiva recuperación. Sin embargo, un año más tarde la economía italiana volvía a caer en recesión en el segundo semestre, al igual que en el 2012, con unos números muy parecidos. Una especie de tobogán al que ya temen los principales analistas.

¿Cuáles son algunos de los motivos de esta situación de la economía transalpina? Fundamentalmente la baja demanda interna no compensada por la externa, y una deuda pública que ya adquiere tintes catastróficos con un 125% del PIB. No hay que olvidar tampoco las disensiones políticas de finales del 2012, con la renuncia del gobierno y la proyección de elecciones anticipadas. En más de una ocasión hemos comentado que la inestabilidad de un gobierno afecta de manera profunda a la situación económica y financiera de un país.

Lo cierto es que se siguen pronosticando unos años difíciles para la economía italiana. La tasa de desempleo, en torno al 11% (de entre ellos un tercio menores de 30 años) y las desigualdades regionales se unen para agravar la salud financiera de Italia. Esperemos al menos que se puedan mantener los números en este segundo semestre y salgan con un resultado positivo con respecto al año pasado.

Más información – Crece la deuda pública en España

Imagen – Rpp

 

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