La OCDE alerta del peligro que supone un aumento de la desigualdad

Chateau de la Muette

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo económico (OCDE), una organización formada por el conjunto de países ricos y que como Eduardo Inda (El Mundo) acostumbra a decir ”No son un grupo de marxistas-estalinistas” advierte del peligro que tiene este crecimiento de la desigualdad.

No son los primeros en lanzar esta advertencia, el Fondo Monetario Internacional ya nos dejaba, en abril de este mismo año, un titular muy parecido. La diferencia es que el análisis por parte de la OCDE se centra únicamente en los países ricos.

Ya es sabido por la ciencia económica que la acumulación de valor y el aumento de la desigualdad de las rentas pone en peligro el crecimiento económico, Keynes ya lo explicó, y es que dado un salario o una riqueza, una parte se dedica al ahorro y otra se dedica al consumo, si hay una polarización de la riqueza, de tal forma que unos pocos tengan mucho dinero, solamente dedicarán una pequeña parte, en proporción,  al consumo, y una gran cantidad de riqueza se quedará ”estancada”, mientras que si todos tenemos una renta no muy desigual, nunca dejaremos enormes cantidades de dinero estancadas al ahorro.

En este aspecto el estudio es claro: ”Cuando los países salen de una gran recesión, uno de los mayores interrogantes es si el aumento de la desigualdad es compatible con el crecimiento, o si por el contrario, lo entorpece. El nuevo estudio de la OCDE muestra que cuando la desigualdad aumenta, el crecimiento económico cae”.

Es difícil sacar conclusiones y medidas claras, ya que la teoría económica es diversa. En concreto, en el trabajo habla de un debate muy controvertido entre dos posiciones distintas: inducir al reajuste mediante incentivos o inducirlo mediante oportunidades.

Finalmente, el estudio acaba por explicitar la necesidad de políticas que ayuden a limitar la desigualdad. Que no estén centradas únicamente en las clases bajas sino que también en las clases medias, ya que en estas se encuentra la posibilidad de recuperación y crecimiento futuro.

Este reparto de la riqueza no se refiere únicamente a términos monetarios, sino a un aumento del acceso a servicios públicos, como una educación de mejor calidad, o una sanidad.

Anteriormente, como ya dije, fue el FMI, y ahora es la OCDE la encargada de rebatir mediante datos y estudios a aquellos que pretenden dilapidar lo público (llámese liberales, neoliberales o como se quiera). Parece ser que las medidas keynesianas del planteamiento económico de Podemos que buscan una mejor distribución de la riqueza, no están tan fuera de lugar. Como a Maria Dolores de Cospedal le gusta decir, no lo digo yo, en este caso, lo dice la OCDE.

Imagen – Flickr 

Te puede interesar

Escribe un comentario