La economía suiza, posibles problemas a la vista

Suiza

Dicen los economistas, que los próximos meses serán un tanto difíciles para la economía suiza. El país helvético ha evitado hasta el momento los peores zarpazos de la crisis financiera mundial, pero lo de librarse del todo no es tan fácil. El PIB suizo se ha estancado en el segundo trimestre del 2014, según las cifras publicadas hace apenas unos días por la Secretaría Económica de Estado, por lo que se prevé que solo avance un 1,4%, cuando las estimaciones iniciales eran de un 2%.

Las causas de este estancamiento se encuentran, precisamente, en factores externos: la crisis en Ucrania y Oriente Medio, y, sobre todo, la persistente debilidad de las economías de la eurozona, especialmente Francia, Italia y, en este último trimestre, Alemania, principal socio comercial de Suiza. Swissmem, la organización que agrupa a las grandes industrias mecánicas, eléctricas y metalúrgicas del país, ha asegurado que entre los meses de mayo y agosto las ventas han sido muy bajas. Lo que denota que los clientes europeos se han visto obligados en estas fechas a apretarse el cinturón.

A diferencia de muchas otras economías occidentales, después de la crisis financiera del 2008 Suiza ha logrado mantener con firmeza su cabeza fuera del agua gracias a su gestión económica y a su política fiscal. Pero, a día de hoy, estas condiciones ya no son tan óptimas. Los factores que han hecho de Suiza un caso especial en Europa comienzan a tener un menor impacto. Las tasas de inmigración es probable que disminuyan debido a la aprobación en febrero de la tasa contra la inmigración masiva, lo que ralentizará los precios inmobiliarios y tendrá un impacto en la construcción.

Además, el auge del consumo interno de los dos últimos años, impulsado por las importaciones baratas debido a la fortaleza del franco suizo, probablemente no continuará, ya que el tipo de cambio entre el franco y el euro sigue manteniéndose estable y los minoristas ya tienen precios ajustados a la baja. Credit Suisse es también de la opinión de que el crecimiento del consumo interno, uno de los pilares de la economía suiza durante los últimos seis años, caerá del 2,3% en el 2013 al 1% en el 2015.

Sin embargo, hay voces que aseguran todo lo contrario e intentan mantener la calma en el país. Estas aseguran que si bien la situación externa es cada vez peor y las exportaciones pueden verse afectadas, lo cierto es que la demanda interna, que ha hecho posible el crecimiento en los últimos años, va a compensar que el desempleo siga siendo bajo. Esto último es, precisamente, el as que Suiza guarda bajo la manga con respecto a otros países: su tasa de desempleo es apenas del 3%, y se espera que para finales de año, en el peor de los casos, no supere el 3,2%.

 

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