La economía de Estados Unidos se recupera un 4%

Estados Unidos

Los norteamericanos respiran. Al menos, por ahora. La profunda contracción que sufrió la economía de Estados Unidos a principios de este año parece haber pasado ya de largo. Los nuevos datos difundidos hoy muestran que ha habido una recuperación durante la primavera, con un crecimiento en el segundo trimestre del 4% anual. Una cifra mejor de lo que se esperaba en un principio, ya que los principales economistas del país situaban el alza en un 3%.

A esta recuperación ha contribuido el gasto del consumidor, que por sí solo representa dos tercios de la actividad económica de Estados Unidos, las exportaciones a los países extranjeros y las inversiones empresariales. Los consumidores estadounidenses gastaron más dinero en la adquisición de bienes duraderos (automóviles, electrodomésticos, muebles, etc…), mientras que las empresas invirtieron más en tecnología y equipos industriales.

Dos claros indicativos de que los hogares norteamericanos y las empresas son mucho más optimistas con respecto al futuro económico del país. Según la Oficina de Análisis Económico, la economía se contrajo un 2,1% en los tres primeros meses del año, a lo que había que añadirle el descenso del 2,9% que se había sufrido en diciembre del 2013. La recuperación ahora del 4% se ve por tanto como un hecho más que esperanzador.

Realmente el comienzo del año fue un tanto desequilibrante en Estados Unidos desde el punto de vista económico. Las empresas estaban contratando trabajadores al ritmo más elevado de los últimos años, a pesar de la caída del PIB. Ahora estas empresas no solo están invirtiendo en maquinaria, sino también en mano de obra. Lo que se espera, por tanto, es que estos números positivos redunden próximamente en la economía global.

A la vista de estos números se espera que julio sea el sexto mes consecutivo en el que Estados Unidos produce más de 200.000 nuevos empleos mensuales. Pero será el segundo semestre del año el que marque el destino real de la economía del país. La Reserva Federal tiene un trabajo delicado por delante. Si sube demasiado pronto los tipos de interés, podría obstaculizar el crecimiento económico. Si, por el contrario, espera demasiado tiempo, la inflación podría aumentar rápidamente.

Y, el resto del mundo, mientras tanto, observando con mucha atención el devenir de la primera economía mundial.

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