La desgracia de Haití y la economía mundial

El terremoto en Haití es una catástrofe de índole natural en que el movimiento de placas tectónicas es hasta el día de hoy es totalmente impredecible, es decir, ningún científico ni ninguna máquina es capaz de anticipar el fenómeno hasta el denominado “momento cero”. Por ello, cuando son de gran escala, la cantidad de muertos y destrozos es alarmante.

En la economía, ocurre todo lo contrario. Haití es uno de los países más pobres del Caribe y Latinoamérica, pero no se trata de una catástrofe natural, sino de un plan consensuado y aplicado para generar políticas que beneficien a las grandes corporaciones. A diferencia del terremoto, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y los Estados Unidos confeccionaron un plan sobre cómo debería manejarse la economía haitiana y qué deberían de hacer en un cierto plazo de tiempo. Es lo que se podría llamar una “receta económica”.

Con el paso de los años, la dependencia de Haití de los Estados Unidos y de la asistencia financiera de los organismos internacionales, generó un país totalmente en quiebra, con miseria, hambre y desempleo, a tal punto que Haití sufre un terremoto social desde hace años. En ese y en el de hoy, los muertos son los mismos.

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2 comentarios

  1.   juandy cabada dijo

    yo digo que esta desgracia fue por la naturaleza y no por brujeria ni mucho menos por dios porque la iglesia se destrullo y el cristo quedo intacto y dios no es tan cruel como para permitir esto al contrario dios les mando ayuda a traves de nosotros los latinos y principalmente de nosotros los dominicanos

  2.   nestor dijo

    Pura naturaleza. Lo peor es que contra ella, en estos casos, nada puede hacerse.

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