La confianza de los estadounidenses, por el piso

Se sabe que el principal motor de la economía, en cualquier rincón del planeta y ante cualquier sistema, es el consumo. Cuando la sociedad consume, se activa la economía, circula dinero y el sistema comienza a avanzar y crecer. Por ello, asusta cuando se registran bajas en el consumo que, si bien puede ser estacional, enciende algún tipo de alarma.

Pero esto es peor si ocurre en los Estados Unidos, que desde 2008 hace todo lo posible por recuperar el camino del crecimiento. Según un informe de Conference Board, la confianza del consumidor en ese país descendió en septiembre al peor registro en siete meses. Las causas de la baja se deben al retroceso del empleo y las malas condiciones para los negocios.

 

De esta manera, la economía de los Estados Unidos se afirma cada vez más en un sistema irregular en el que no logra retomar el camino del crecimiento que sí tuvo hasta mediados de 2008, año en que se produjo la explosión de la burbuja inmobiliaria.

Hoy, el 46 por ciento de los ciudadanos de los Estados Unidos considera que es muy difícil obtener un empleo. Ello, precisamente, dinamita la esperanza del consumo.

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