La ceremonia de proclamación de Felipe VI costó 132.000 euros

Felipe VI

Hace exactamente un mes los principales periódicos nacionales llevaban a sus portadas la siguiente noticia: “Los actos de proclamación de Felipe VI durarán cuatro horas y serán solemnes, pero austeros”. En el cuerpo de cada noticia podía leerse que la Casa Real preparaba un acto de proclamación que, si bien tuviera la dignidad y la solemnidad que requiere, se ajustara a los criterios de austeridad que recomiendan los tiempos que corren.

Pues según el presupuesto que estudió el pasado martes la Mesa del Congreso, la ceremonia de proclamación de Felipe VI costó más de 132.000 euros a las Cortes Generales. El presidente de la Cámara Baja, Jesús Posada, lo ha calificado como un gasto austero y que sale de la cuenta de remanentes que anualmente van acumulando las Cámaras con las partidas presupuestarias no ejecutadas. Quién pudiera llamar gasto austero a más de 132.000 euros, ¿verdad?

Este es el desglose de gastos generados en la proclamación:

  • 55.128 euros destinados a desmontar la zona de presidencia del Congreso para colocar una tarima especial desde la que don Felipe fue proclamado rey, rodeado de su familia y de las principales autoridades del Estado
  • 11.979 euros para trabajos extra en la tarima especial y la colocación del tapete donde reposó la corona y el cetro reales
  • 36.358 euros para los complementos y horas extra del personal de las Cortes Generales que trabajaron ese día 19 de junio, que precisamente era festivo en Madrid
  • 8.820 euros en montar y desmontar el dosel que se instaló en la Puerta de los Leones
  • 4.564 euros en 31 pasadores de cordón y en las medallas que ese día lucieron los miembros de las Mesas del Congreso y del Senado y los portavoces parlamentarios con el nuevo emblema de Felipe VI
  • 3.0007 euros por cambiar los sillones del hemiciclo para que cupieran todos los senadores
  • 2.597 euros para barnizar y elevar la altura del atril desde el que Felipe VI pronunció su discurso como nuevo rey y por restaurar la mesa isabelina de la Sala de la Reina
  • 1.875 euros por el alquiler y montaje de una carpa para el control de acceso de los periodistas
  • 1.074 euros costó la pausa para el café que se tomaron las autoridades
  • 923 euros por la colocación de las pantallas que se instalaron para que se pudiera seguir la sesión solemne en diversas dependencias del Congreso
  • 410 euros que supuso el servicio de agua para la prensa
  • 162 euros por la climatización
  • 125 euros por dos centros de flores que se colocaron en el Salón de Plenos

Ahora juzguen ustedes si fue o no una proclamación austera.

 

 

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