Japón, el país con mayor deuda pública del mundo

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Japón, el país del sol naciente, está resultando en los últimos tiempos una de las economías peor gestionadas en el mundo. Su crecimiento económico está siendo mediocre y la población decrece cada año, volviendo casi a los registros de la desastrosa década de los 80 del siglo pasado. La mayoría de los economistas aseguran que el gran problema de Japón se encuentra en las finanzas públicas, con el peor balance a nivel mundial.

La deuda pública total del país nipón equivale a más del 200% de su PIB, absolutamente nada comparado con el 50% que tenía hace algo más de veinte años. Según el Ministro de Economía japonés, si la situación no cambia a finales del próximo año alcanzará el 227% del PIB. De esta manera, Japón tiene el doble de deuda pública que países como Estados Unidos, Alemania o los miembros de la OCDE. Unos números que se antojan cruciales para el devenir de su economía.

Especuladores financieros de prestigio como George Soros o Kyle Bass, han estado pronosticando en los últimos años el colapso fiscal y económico en el que puede entrar Japón. Precisamente Bass lo viene asegurando desde el 2010, lo que ha hecho caer sin duda el interés y la confianza de muchos inversores en el país asiático. Teniendo en cuenta que estamos hablando de la tercera economía del mundo, resulta cuanto menos muy preocupante para los mercados globales esta situación.

Al otro lado del Mar de Japón, vecinos como China y Corea observan como tanto su PIB como su población crecen mucho más rápido que el del país japonés. En cuanto al asunto de la población, el Primer Ministro, Shinzo Abe, está considerando la posibilidad de aumentar la tasa de inmigración hasta 200.000 personas al año, para ayudar así a estabilizar el número de habitantes que, prácticamente cada mes, se reduce considerablemente.

A pesar de estas estadísticas sombrías, hay algunos analistas que piensan que Japón iniciará en breve la remontada. Las claves para el futuro se basan fundamentalmente en una serie de cambios estructurales que se deben acometer en el mercado laboral. Los planes del Primer Ministro Abe aún necesitan de algo más de tiempo, pero al menos comienzan a lidiar con los grandes problemas del país.

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