Hassán Rouhaní cumple un año como Presidente de Irán

Hassan Rouhani

Ayer 3 de agosto se cumplía un año desde que Hasán Rouhaní accediera al poder en Irán. El pueblo iraní se apoyó en él bajo la esperanza de que sacara adelante la economía del país asiático en la peor crisis desde la guerra con Irak. 365 días más tarde aún es difícil de concretar que haya habido una recuperación económica, pero lo cierto es que este político de ideología islamista moderada ha logrado una serie de avances significativos.

Rouhaní ha conseguido disminuir la inflación que golpeaba con dureza a la clase media (hace un año se situaba en torno al 40% y ahora está en el 20%). Asimismo ha reducido considerablemente el gasto del Gobierno e incluso ha aumentado algunos impuestos en abril sin recibir protestas por parte de su pueblo (la gasolina ha subido un 75% en lo que llevamos de año), lo que indica que su popularidad está muy por encima de estas situaciones.

Otro de los grandes logros económicos de Rouhaní ha sido restaurar la confianza hacia el Gobierno que las principales empresas del país habían perdido dada la desastrosa gestión económica del anterior presidente, Mahmud Ahmadineyad. Gracias a un equipo profesional y competente ha detenido la hemorragia económica del país, deteriorada tras una serie de sanciones internacionales y malas políticas internas.

En este último año también se ha fortalecido el rial, la moneda de Irán, precisamente a consecuencia de la confianza de los empresarios. Desde el pasado mes de noviembre las exportaciones de petróleo de Irán han aumentado en un 30%, aunque la mayor subida la ha experimentado el sector de los automóviles. En este último año se ha vendido un 90% más que en el periodo comprendido entre el 2012 y el 2013.

A pesar de todo aún continúan estando vigentes algunas sanciones económicas que limitan un mayor crecimiento del país. Los empresarios aún deben pagar un alto coste para adquirir sus materias primas, por lo que los precios en los mercados siguen siendo altos para una población mayoritariamente pobre. Esto sigue provocando que muchas industrias sigan teniendo que prescindir de trabajadores para ahorrar, por lo que el desempleo sigue subiendo.

De esta manera el consumo real de los hogares iraníes se ha reducido este último año en un 5% en las ciudades y en 12% en las zonas rurales. La recuperación económica de Irán aún está por venir.

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