¿Es posible hoy la estrategia del buen empleo?

Salarios

Un caso curioso y sorprendente en estos tiempos que corren: el pasado mes de febrero la empresa textil estadounidense Gap se comprometió a subir los salarios más bajos de sus más de 65.000 empleados en el año 2015 (atiende a aquellos que cobran unos diez dólares la hora). Una medida que, como asegura en su propia página web, no se trata de un mero truco publicitario sino una idea para futuros impulsos económicos.

¿Cuántas empresas y multinacionales del mundo se han parado por un momento a pensar que una subida de los salarios de sus empleados puede ocasionar un mejor servicio y una mayor clientela? No son pocos los expertos y analistas financieros que vienen estudiando los vínculos existentes entre los salarios de los trabajadores, el rendimiento de estos y las ganancias que suponen para la economía de la empresa.

Sin embargo son aún muchas las empresas que siguen pensando que para obtener más beneficios han de ofrecer salarios bajos a sus empleados. Algo que no parece muy compatible en el sector servicios, donde con estadísticas en la mano se aprecia que una empresa con trabajadores contentos va de la mano de una campaña exitosa con los clientes. Un salario alto equivale, en la mayoría de los casos, a una mayor participación del trabajador, mayor productividad y un mejor servicio al cliente.

Es lo que se suele llamar la estrategia del buen empleo. Esta beneficia tanto a los trabajadores como a los empresarios y los clientes, además de a la economía de un país en su conjunto.

De esta manera es posible que vayamos aparcando un poco la idea de que buena parte de los trabajos del sector servicios están condenados a ser mal pagados, inseguros e insatisfactorios para el trabajador. Cualquier empresa que ofrece un mal empleo (poco pagado, por regla general) provoca un círculo vicioso de bajos salarios, horarios laborales desastrosos y una situación de descontento generalizado en la empresa.

La desmotivación hace mella en el trabajador y, por tanto, en el producto, la empresa y los clientes. Estos problemas reducen ventas y beneficios, los presupuestos laborales se reducen, la empresa invierte menos y comienzan los despidos. He aquí precisamente el círculo vicioso.

No se puede decir que no haya empresas que ante esta situación no ganen dinero. Debido a la situación de crisis en la que nos encontramos, los trabajadores aceptan cualquier tipo de empleo, por precario que este sea, para poder salir adelante en su entorno familiar. De esta manera no tendremos la oportunidad de comprobar si la estrategia del buen empleo (subida de salarios para incentivar al trabajador) es posible.

Imagen – ABC

 

 

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Jose Manuel Vargas

Me llamo José Manuel, soy de Jerez de la Frontera pero en la actualidad vivo en Narón (A Coruña). Licenciado en Filología Hispánica, he... Ver perfil ›

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