El Mundial de Brasil, el más caro de la historia

Mundial de Brasil

Hoy se pone en marcha el Mundial de Brasil, uno de los más grandes eventos deportivos de la historia que durante un mes buscará coronar a la mejor selección de fútbol del planeta. Participan en este campeonato 32 países y serán 64 partidos en total los que se disputarán en doce ciudades diferentes. Es la segunda vez que Brasil acoge una Copa del Mundo de fútbol, tras la disputada en 1950. Se espera que sean cientos de miles de aficionados los que se congreguen en este gigante sudamericano.

Un Mundial rodeado, por cierto, de una gran controversia desde el punto de vista económico. El campeonato tiene un costo estimado de más de once mil millones de dólares, el Mundial más caro de la historia. Esto ha llevado a graves disturbios en las principales ciudades de Brasil, especialmente por derrochar dinero en un evento como este cuando hay otras necesidades básicas que tienen una precariedad absoluta.

Pero no solo será un Mundial caro desde el punto de vista del presupuesto general. En primer lugar llegar a Brasil en avión desde cualquier lugar del mundo costará un 40% más caro durante la disputa del campeonato. El precio de las entradas ha llegado hasta los 50.000 dólares por un palco VIP el día de la final (se han vendido casi dos millones de entradas). La construcción del Estadio Nacional de Brasilia ha costado 900 millones de dólares, el triple de lo inicialmente previsto, convirtiéndose en el segundo estadio de fútbol más caro del mundo (solo por detrás del mítico Wembley).

Un evento de este tipo tiene un impulso económico para el país que lo organiza, sin embargo a largo plazo puede resultar bastante negativo si no se cumplen las previsiones. Un Mundial que ya ha costado incluso vidas humanas entre los trabajadores de los estadios, algunos de ellos aún sin terminar del todo. A pesar de todo lo invertido los expertos aseguran que habrá problemas de comunicación en muchas ciudades, problemas en los aeropuertos, transportes, etc…

Para colmo, y como dato curioso y negativo para la economía, con lo que ha costado el Estadio Nacional de Brasilia y es posible que tras el Mundial no lo use ningún equipo de fútbol…

Lo cierto es que solo una victoria de Brasil podría paliar un poco los exacerbados ánimos de buena parte de la ciudadanía brasileña.

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