El increíble pecado de las empresas y las ganancias

La situación, antes de conocerse la historia en todos los medios de comunicación del mundo, era un caso de verdadero éxito. Hasta hace unos años, General Motors era la compañía más grande del planeta en la industria automotriz. Sin embargo, lentamente y con la llegada de la crisis financiera internacional, Toyota desplazó a la empresa de los Estados Unidos y se ubicó como la número uno del mundo.

Días atrás, se conoció nuevamente una de las peores decisiones para una empresa del sector. Debió llamar a revisión a miles de coches por fallas, en ciertos casos, importantes. Acto seguido, se conocieron varias denuncias por accidentes trágicos en coches de Toyota que presentaban fallas. Todo ello generó que los Estados Unidos anunciara el inicio de una investigación sobre Toyota por sus graves deficiencias.

Y se conoció la respuesta. El presidente ejecutivo de Toyota, Akio Toyoda, reconoció que la compañía asume todos los fallos mecánicos y admitió que la empresa “creció demasiado rápido y eso afectó los desarrollos sobre los aspectos de seguridad”.

Una vez más, y como en el caso de los suicidios en France Telecom, las políticas empresariales apuntan a producir ganancias records descuidando aspectos fundamentales del negocio. El resultado está a la vista: Haber ganado más dinero os llevó a ocupar el espacio de una empresa insegura.

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2 comentarios

  1.   Rolando dijo

    Es un aprendizaje, porque las oportunidades de crecimiento no pueden afectar la calidad de los productos y muchas veces tentados por las ganancias se comenten errores, por querer abarcar todos los mercados posibles se descuida la calidad como proceso.

  2.   nestor dijo

    Exacto, eso mismo reconoció su propio presidente.

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