Durao Barroso culpa al Banco de España de la crisis

Durao Barroso

José Manuel Durao Barroso es el presidente de la Comisión Europea desde el 23 de noviembre del 2004. Antes de este cargo fue Primer Ministro en su Portugal natal durante más de dos años, así como Ministro de Asuntos Exteriores y Secretario de Estado de Asuntos Externos. Que un hombre de su talla política asegure que en España hubo errores muy importantes de supervisión bancaria, en clara referencia al Banco de España y las crisis de las cajas de ahorros, lo dice todo.

Apenas le quedan unos días de mandato al frente de la Comisión Europea, pero antes de marcharse ha lanzado hoy una serie de dardos más que interesantes. Ha responsabilizado abiertamente al Banco de España de hinchar la burbuja inmobiliaria, afirmando textualmente: “Preguntábamos a España por la situación de las cajas y los bancos, que en los mercados suscitaban dudas, y la respuesta que nos daban era que todo estaba perfecto”, en alusión a las conversaciones entre la Comisión Europea y el gobierno de Zapatero.

Todo esto lo ha dicho hoy aprovechando su participación en el seminario “La Europa que deja la crisis”, que se está celebrando en Santander. Se ha despachado a gusto cuando ha seguido declarando: “Incluso nos decía el gobierno español que su banco central era el mejor banco central del mundo. No el segundo, ni el tercero, sino el primero. De esta manera puedo certificar que la culpa de la crisis en España no la ha tenido en absoluto Bruselas”.

Lo cierto es que ante estas declaraciones del señor Durao Barroso cabe preguntarse, entre otras muchas cuestiones que no vienen al caso: y en Grecia, y en Portugal, o en Irlanda… ¿también tuvo la culpa el Banco de España?, ¿cuántos ayuntamientos, gobiernos, comunidades autónomas, políticos, constructores y directivos de Cajas de Ahorros se enriquecieron a costa de esta crisis que ha acabado con el bienestar de tantos millones de personas en nuestro país?

También es cierto que ante la marea que se nos vino encima la ayuda de Europa fue prácticamente nula. Parecía como si salvar a la banca fuera lo más importante, cuando el pueblo se veía cada más endeudado a causa de los recortes y la subida de impuestos. Ahora, a punto de dejar su cargo, al señor Durao Barroso le sale la vena sincera y vuelve a lo de siempre: echarse las culpas los unos a los otros mientras los que realmente se tragan el polvo de la crisis seguimos siendo los mismos parias de siempre.

 

 

Te puede interesar

Escribe un comentario