Cuando China avanza, el mundo respira

China

Tras unos meses un tanto turbulentos, la economía china vuelve a resurgir. En el segundo trimestre del 2014 ha registrado un incremento del 2% en comparación con los tres meses anteriores, con lo que el crecimiento anual del PIB se ha situado en un 7,5%. A la vista de cómo marchaba la situación a finales del 2013, los principales economistas de Pekín han declarado que se trata de una subida mucho mejor de lo que esperaban.

Incluso la producción industrial, que ya en junio había dejado una magnífica tendencia al alza del 9,2%, ha tenido un aumento significativo con respecto al mes anterior. Las ventas se han incrementado en un 12,4%, lo que redunda aún más si cabe en las magníficas cifras que, ofrecidas por el Gobierno chino, han superado cualquier expectativa inicial.

Lo cierto es que la economía china se ha estabilizado y comienza a tomar velocidad de crucero después de unos meses de total incertidumbre y desasosiego entre los inversores. La desaceleración de las exportaciones a los principales mercados mundiales había causado meses atrás honda preocupación en el gigante asiático, un país curiosamente no muy dado a expresar al mundo sus problemas financieros.

Ante estos malos augurios, Pekín ha respondido con firmeza tratando de estimular la demanda interna. Asimismo el gobierno también anunció la construcción de nuevos aeropuertos, carreteras y vías férreas a lo largo del río Yangtsé, columna vertebral del país que enlaza Shangai con las provincias del interior menos desarrolladas. Una política basada en el conocido dicho de “a grandes males, grandes remedios” y que ya comienza a dar sus frutos.

Esta recuperación de China provoca cierta calma en el resto del planeta. La inyección de optimismo ha sido considerable, sobre todo cuando el panorama global ya de por sí era y es lastimoso. Pero todavía es una tranquilidad relativa, ya que el consumo interno chino no puede aún arrastrar a otras economías a salir de la crisis. Los principales expertos pronostican que es precipitado hablar de recuperación total. China continuará siendo una potencia en desarrollo, pero mientras avance el mundo podrá respirar tranquilo.

 

 

Te puede interesar

Escribe un comentario