Consecuencias de la no independencia de Escocia

Escocia

Escocia dijo definitivamente NO a la independencia de Gran Bretaña. Un referéndum que tuvo en jaque estos últimos meses a la tercera economía más grande de Europa. Pero, ¿qué significa en realidad esta negativa de los escoceses?, ¿todo se queda como antes? Lo cierto es que durante la noche del pasado jueves ya se vislumbraba que ganaría el no, algo que finalmente se confirmaba unas horas después con el balance final del escrutinio.

Pero, mientras que este referéndum finalmente no ha sido la tragedia que muchos auguraban, tampoco la victoria del no supone una gran tranquilidad británica que digamos. Después de varios meses de intenso debate político, lo único que va a seguir estando igual será lo que veamos de cara a la galería. El interior de Gran Bretaña ha cambiado a pesar de no haber finalmente independencia.

Tanto los políticos británicos como los escoceses llevan hoy todo el día haciendo balance del referéndum. Ambos han encontrado un tema en el que están de acuerdo: dentro de poco tiempo asistiremos a una reforma política drástica en Gran Bretaña. Especialmente porque ambas partes han hecho alusión a las promesas lanzadas hace dos semanas por el Primer Ministro británico, David Cameron, en referencia a las reformas de largo alcance en Escocia. Unas promesas lanzadas con mucho, mucho nerviosismo, por otra parte.

Uno de los políticos escoceses que durante esta campaña ha defendido el no a la independencia, Alistair Darling, ha dicho esta mañana en Edimburgo que Escocia quiere más empleos y mejores puestos de trabajo y que, por encima de todo, la ilusión del pueblo es que tanto sus hijos como sus nietos tengan más oportunidades a partir de ahora. Como se puede comprobar, incluso los partidarios del no a la independencia quieren un cambio radical en suelo escocés.

El Primer Ministro de Escocia, Alex Salmond, quien encabezó la lucha por la independencia, ha comentado hoy que la decisión en este referéndum no debe enterrar para siempre las ansias de ver por fin a una Escocia independiente. Según sus propias palabras, “los escoceses han decidido que no ahora, pero con la idea de que esto desemboque en un cambio radical”. Salmond ha dado a entender que, si no se cumplen las promesas de Cameron, en un futuro no muy lejano podrían volver a plantear un nuevo referéndum.

De hecho, aunque Salmond haya perdido en las urnas, ha logrado apretar a Londres para conseguir una serie de reformas que sin esta votación tal vez nunca hubiera conseguido. David Cameron ofreció a los más de cinco millones de escoceses una mayor autonomía, un control mucho mayor sobre los impuestos y una nueva política de ingresos, entre otros aspectos.

Sí, Escocia ha dicho que no a la independencia, pero sin embargo como contrapartida ha conseguido que Gran Bretaña tenga que plantear en breve una nueva reforma política. David Cameron, que posiblemente ha pasado las peores horas de su carrera política estos días, tendrá que cumplir sus promesas.

 

 

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