Cómo ahorrar dinero sin salir de su casa

 

Todos tenemos hábitos que inconscientemente hacemos todo el tiempo, en todos lados. Por ejemplo, al cepillarnos los dientes, dejamos la canilla abierta. Al salir de la habitación, dejamos la luz prendida cuando ya estamos hace tiempo en el comedor. Y así, varios hábitos que ni nos damos por enterado.

Pues bien, si hablamos del agua, puede ser redundante, pero un ejemplo al malgastar el agua es cuando efectivamente nos cepillamos los dientes con el agua corriendo. Cerrarla mientras se cepilla y abrirla para el enjuague es una forma de reducir la factura de agua a fin de mes.

En cuanto a la luz o la electricidad, solemos pasar de cuarto en cuarto y dejar prendida luces que no se utilizan. Esto acrecienta el consumo mensual de electricidad, como así también el uso desmedido del aire acondicionado, que consumo mucho más que un ventilador, pese a refrigerar considerablemente menos. Y como consejo, es conveniente quizá bajar un grado la temperatura o apagarlo un tiempo antes de salir del ambiente pues la refrigeración se mantiene exactamente igual.

La compra de bombillas de bajo consumo –pese a ser más caras que las incandescentes- reducen el consumo ampliamente, aunque es cierto que su valor es más alto pero de mayor duración.  

En época invernal, el gas es uno de los incrementos más notorio, pero si sólo calefaccionamos nuestro hogar estando en él, es una manera de reducir, como así reducir el uso de hornallas.

Por último, sobre los artefactos de informática y electrodomésticos -sobretodo en tiempos o zonas donde la población debe ahorrar energía- es conveniente desconectar o apagar por completo los aparatos de electrónica pues el modo standby continúa consumiendo energía. 

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