Chile avanza en materia de terremotos

Terremoto en Chile

El pasado 1 de abril del 2014 un terremoto de 8.2 grados en la escala Richter sacudía el norte de Chile. Seis personas fallecían a consecuencia del seísmo y otras tres resultaban gravemente heridas. El temblor afectaba principalmente a las regiones de Arica y Parinacota. La presidenta del país sudamericano, Marina Bachelet, declaraba ya estos dos enclaves más la región de Tarapacá como zonas catastróficas.

Chile es uno de los países más vulnerables a la presencia de terremotos. El último de ellos se produjo en febrero del 2010, un temblor de 8,8 Richter que causó graves daños materiales y la pérdida de 500 vidas humanas (al producirse en el centro del país y haber más densidad de población hubo más muertos). Como consecuencia de esta vulnerabilidad geográfica, Chile implementa estrictos códigos en materia de construcción de edificios, lo que ayuda a proteger las principales infraestructuras del país.

A pesar de todo se estima que en este último movimiento sísmico han quedado dañados más de 2.600 edificios y muchos barcos de pesca se han hundido en la costa norte. No se vio afectado, en cambio, el sector minero, otra de las grandes infraestructuras de la zona, ni siquiera por la alerta de tsunami que siempre sucede a este tipo de fenómenos.

Lo cierto es que desde el último terremoto del 2010 el gobierno de entonces, dirigido por Sebastián Piñera, trabajó arduamente para mejorar los sistemas de prevención de terremotos y tsunamis. Se mejoraron los servicios de asistencia y los Servicios Nacionales de Emergencia, se avanzó en lo referente a la tecnología de vigilancia sísmica y se reforzó la cooperación con los países vecinos.

Una vez que Piñera abandonó el cargo este año los trabajos de reconstrucción de las zonas afectadas por el terremoto del 2010 habían acabado. El seísmo del pasado 1 de abril no va a dejar un daño para la economía chilena tan considerable como el de hace cuatro años. En aquel entonces el balance fue de 30.000 millones de dólares en pérdidas. El de ahora, afortunadamente, no ha afectado al sector minero y no ha sido tan duro como para alterar la economía chilena en general.

Los avances en materia de terremotos que ha llevado a cabo Chile en los últimos cuatro años ya comienzan a producir sus frutos.

Imagen – Chilevisión

 

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