Administrar las Finanzas Personales

El sentido común dice “gasta menos de lo que ganas”, sin embargo en la practica resulta bastante complicado llevar a buen termino la intención. Generalmente los desastres financieros personales tienen su origen en el desorden y en desconocimiento de los gastos y tipos de gastos que se realizan.

planificar

Hay algunas formas de reorganizar las finanzas sin necesidad de volverse un gurú en la materia, simplemente es poner algo de planificación y proyectar una línea futura que le permita conseguir sus metas.

El primer paso para organizarse entonces es identificar las fuentes de ingresos, y ver que tan estables son éstos. Luego determinar cuales son los gastos fijos y variables, los fijos son aquellos de los cuales no se puede prescindir, los gastos propios de consumos, arriendos, cuotas bancarias, sueldos, etc. Los variables son generalmente prescindibles, y corresponden generalmente a aquellos destinados a entretención, imprevistos, y viajes. Para ordenar todo, es importante comenzar a identificar todos los gastos por escrito día a día, luego ya se tendrá una idea clara de lo que se hizo en el mes y será más fácil destinar proporcionalmente el presupuesto a cada ítem.

Cuando ya se tienen todos los costos y gastos identificados, se pasa a planificar, se decide con cuales gastos se quedan y cuales cortan definitivamente, y se destina una proporción de dinero a cada ítem, en ese proceso hay que considerar si es posible ahorrar, de no ser así pensar de que manera se pueden incrementar los ingresos para hacer posible ese ahorro.

Si se tiene ahorros, es momento de averiguar cuales son las alternativas de inversión mas convenientes, esto no es una decisión fácil ya que depende en primer lugar, de los intereses personales y de la aversión al riesgo. Algunos preferirán arriesgar en un negocio y otros se irán por fondos asegurados de inversión bancarios. Todas las opciones conllevan riesgos, el éxito dependerá de la planificación que se haga a largo, mediano y corto plazo con ellos. Si se tiene sobreendeudamiento quizás la mejor opción sea concentrar las deudas en una sola cartera, así no dispersar esfuerzos pagando en una y otra entidad. Finalmente, sea mucho o poco lo que se gane, más que empantanarse en la situación actual hay que pensar en el futuro, planificando las acciones que llevaran a cumplir cada uno de los objetivos financieros personales. Lo más difícil es, trabajar sobre ellos.

Te puede interesar

Escribe un comentario