
Era de esperar. Tarde o temprano, el bloque asiático comenzaría a impulsar una nueva era de poder financiero que disputaría la extensa hegemonía de los Estados Unidos durante más de un siglo. Lo hemos afirmado en estas páginas (pegar link) y de a poco –aunque lleve muchos años- se va conformando el nuevo sistema económico mundial.
Ahora, China y Japón anunciaron que se comprometerán a impulsar la reactivación económica mundial, luego de una reunión entre ambas naciones en la ciudad de Tokio, con el objetivo inmediato de superar la crisis financiera internacional. Hoy, Japón y China representan la segunda y tercera economía del mundo y, entre ambas, pueden llegar a constituir una de las más poderosas asociaciones comerciales de la región.
Además de ayudarse mutuamente en las economías internas y en el desarrollo del continente asiático, Japón y China inyectaron un billón de dólares para solventar la economía mundial por medio del Fondo Monetario Internacional (FMI).
De una u otra manera, hoy el objetivo puede ser escapar de la crisis financiera, pero sin dudas existe una gran chance de que el objetivo final sea disputar el poder central a la economía más grande del planeta: Estados Unidos.


