El gobierno de Silvio Berlusconi sostuvo que “hemos logrado algo bueno sin cambiar los proyectos de presupuestos para el trienio” en referencia al plan contra las crisis económica para ayudar a las familias y empresas.
Uno de las aspiraciones es conservar el objetivo de mantener la deuda pública por debajo del 100% del Producto Bruto Interno (PBI) dentro de 2011.
Según los cálculos del equipo liderado por el mismísimo premier, se gastarán 80.000 millones de euros, monto que genera polémicas ya que la mayor parte de ese dinero estaba destinado para la misma cosa antes de la crisis.
El importe total de las medidas destinado a familias y empresas, aunque no fue confirmado oficialmente, se calcula en 4.000 millones de euros.




