Las cifras referentes a la cantidad de europeos excluidos del sistema financiero son realmente sorprendentes. El sistema financiero, a través de los créditos, puede llegar a ser un instrumento tanto de socorro como de progreso y de desarrollo personal. Además la posibilidad detener una cuenta bancaria, es decir, de ahorrar, es sinónimo de cierta seguridad frente a los avatares del mercado.
Los niveles de inclusión en el sistema financiero europeo, son por supuesto mucho mayores que los que se registran en otras partes del mundo, pero debido al intenso desarrollo que el sistema financiero tiene en Europa, que uno de cada cinco europeos carezca de cuenta bancaria da muestra de las desigualdades imperantes.
El informe de la Comisión Europea, además, da cuenta de las características de las personas excluidas de la posibilidad de acceder a crédito o a una cuenta bancaria. Estos son los pobres, los jóvenes y los inmigrantes. Ya que el mercado produce estás desigualdades, el comisario de Asuntos Sociales de la UE, Vladimir Spidla, afirma que las intervenciones de los gobiernos deben ser comprometidas.



